Capítulo 29
|Narra Justin|
-Espera bonita. –La agarro del brazo
antes de bajar las escaleras, ella se voltea y se me queda mirando. -¿Me veo
bien? -____ empieza a reír a carcajadas y yo le frunzo el ceño.
-¿De verdad te preocupas por cómo te
ves? –Me pregunta aun riendo. –Creí que el gran Justin Bieber no tenía
vergüenza de nada ni de nadie. –Paso mi mano por mi cabello y la agarro del
brazo con la otra mano tirando de ella hasta quedar completamente pegados.
-Ya, pero te recuerdo que a las
personas que me vas a presentar son mis suegros. Y más me vale llevarme bien
con ellos o sí no soy hombre muerto. -____ vuelve a reír y planta un casto beso
en mis labios.
-Pues déjame decirte chico duro que por
mi madre no te tienes que preocupar, ella misma me dijo que le habías caído muy
bien, y créeme nunca le han caído bien las personas que la despiertan a las 3
de la madrugada.
-Bueno, pero ella no me preocupa, suelo
caerle bien a las mujeres de cualquier edad. –Le digo mirándola a la cara con
picardía, ella me entiende y me frunce el ceño.
-¡Justin! –Me grita ____ y me da un
golpe en mi hombro mostrando un rostro ofendido.
-Vamos amor, sabes que es broma. –Le
digo riendo.
-Más te vale. –Me dice intentando verse
enfadada, cosa que no consigue y yo la beso en los labios.
-Enserio, el que más me preocupa es tu
padre nena. –Le digo nervioso.
-No te preocupes Justin, si le caíste
bien a mi madre de seguro también le caigas bien a mi padre. Así que vamos.
____ planta un casto beso en mis labios y después se da la vuelta,
entrelazamos nuestros dedos de las manos y caminamos escaleras abajo.
Me siento raro, nunca había sentido estos nervios en mi estómago y
muchos menos por conocer a alguien.
-Tus manos sudan Justin. –Me susurra
____.
-¿Y qué esperabas bonita? Estoy
nervioso.
Llegamos abajo y mis nervios aumentan, aprieto no muy fuerte la mano de
____ al ver a un señor de unos 40 años sentado en un sofá en el salón. ____ se
da la vuelta y me mira a los ojos.
-Tranquilo. –Susurra tan bajo para que
solo yo pueda escucharlo.
Ambos nos acercamos al salón donde se encuentra el señor que supongo qué
es su padre.
-Papá. –El padre de ____ se voltea al
escuchar la llamada de su hija. Primero la mira a ella y sonríe, luego me mira
a mí más serio y después vuelve a mirar a su hija. Genial, empezamos mal si
este hombre se muestra serio. –Te presento a Justin, Justin, -Ahora ____ se
dirige a mí. –él es mi padre Nick. –El hombre se acerca a mí y estrecha su
mano, yo la acepto y nos damos un apretón.
-Por fin te conozco chaval. –Vale, no
empezamos tan mal. -¿Sabes? Mi hija me ha hablado mucho de ti.
-Encantado de conocerle señor. –Le digo
amablemente y con educación.
-Por favor, ya somos como familia, así
que tutéame y llámame solo Nick. –Sin duda este señor me cae bien, aparte de
ser simpático es enrollado.
-Está bien señ… Nick. –Me corrijo y
ambos empezamos a reír. Por alguna extraña razón los nervios que sentía en mi
estómago se han esfumado por arte de magia. -¿De verdad ____ te ha hablado de
mí? –Le pregunto mientras miro a mi chica con el ceño fruncido, su padre la
mira con complicidad, y ella rueda los ojos.
-Sí. –Balbucea. ____ nos mira a ambos y
vuelve a poner sus ojos en blanco, su padre y yo reímos a carcajadas.
-¿Qué pasa aquí? –Pregunta una voz
desconocida para mí. Me volteo y veo a la mamá de ____ detrás de mí, con una
mujer a la que no he visto nunca. – ¡Oh Justin! –Exclama al verme.
-¿Cómo
estás? –Me pregunta mientras se acerca a mí y me da un tierno abrazo que acepto
encantado.
-Genial. -Le respondo. –Siento haber
venido anoche tan tarde y haberla despertado. –Me disculpo con ella.
-No te preocupes hijo. No pasa nada.
–Me dice a lo que yo sonrío. –Mira, ella es mi hermana Anne. –Me dice
dirigiéndose a la mujer detrás de ella.
-Encantado. –Le digo mientras me acerco
a ella y ambos nos damos un beso en cada mejilla.
-El gusto es mío. –Me responde muy
amable. –Ya tenía ganas de conocer a la persona que me saco de mi plácido sueño
en la madrugada. –Me dice con su rostro serio.
-Lo siento. –Le digo apenado por
haberla despertado.
De buenas a primera Anne, la tía de ____ se empieza a reír a carcajadas,
a lo que yo quedo desconcertado. Miro a la madre de ____ y ella me sonríe, y
después miro a ____ y su padre que también me están sonriendo. Frunzo mi ceño
sin entender el chiste del que se estaba riendo la tía de ____ y el por qué los
demás me sonríen.
-Te está tomando el pelo Justin. -Me
dice Nick, el padre de ____. Yo le miro aún más
confundido que antes. –No hay nada en este mundo que consiga despertar a
Anne en la madrugada. Cuando esta señora duerme no hay quien la despierte a no
ser que ella solita se despierte 9 horas después. –Nick empieza a reír por su
comentario.
-Tendrías que haber visto tu cara de
preocupación. –Me dice la tía de ____ riendo.
-Muy graciosa tía. –Le dice ____
indignada, a lo que su tía ríe aún más.
-No le hagas caso Justin. –Me dice la
madre de ____ reconfortándome. -_____, ¿por qué no vais los dos a dar una
vuelta mientras está el almuerzo preparado? –Pregunta la madre de ____
acercándose a su hija.
____ solo asiente con la
cabeza y se despide de sus familiares, y yo hago lo mismo. Por arte de magia
Anne ha dejado de reír, ____ y yo nos dirigimos a la puerta de casa para salir
a dar una vuelta. Pero antes de salir escucho una pequeña conversación de parte
la familia de ____.
-Me cae bien ese chico. –Dice Anne.
-Y a mí también. –Le sigue Nick.
-Yo os dije que se veía un buen chico y
no me equivocaba. –Escuche por último a María, la madre de ____.
……………………………………………………………………….
|Narra ____|
Después del chistecito de mi tía hacia Justin salimos de casa para dar
una vuelta. He de admitir que si vivieras toda la vida cerca de mi tía nunca te
aburrirías, pues ella a pesar de sus 44 años no ha perdido su humor. Siempre ha
sido la más graciosa de los tres hermanos, mi madre siempre ha sido la más
tranquila y mi tío Henry el más gruñón y serio de los tres.
…………………………………………………………………….
La mañana de hoy ha sido perfecta. Sólo hemos estado una hora fuera,
pero una hora con Justin me basta para ser genial. Cada segundo, minuto hora,
día, mes, año, siglo… que paso con Justin es estupendo a su lado.
No hemos hecho gran cosa, simplemente hemos ido al parque de al lado de
mi casa, tampoco queríamos hacer mucho pues aunque todavía no estábamos en
verano el sol de hoy quemaba. Y hace un poco de calor.
Llegamos a casa y mi madre ya estaba poniendo la mesa para almorzar,
después de un rato los 5 nos sentamos en esta para almorzar.
-¿Y si nos vamos esta tarde a la playa
después de comer? –Dice mi padre rompiendo el silencio incómodo que había en la
sala.
-Me parece buena idea, -responde mi
madre. –además hoy hace mucho calor.
Y así lo decidimos, después de almorzar todos subimos a la planta de
arriba para prepararnos, mi tía le prestó ropa y un bañado a Justin de cuando
mi primo era más joven. Sí, mi tía Anne tiene un hijo, pero este es 5 años
mayor que Justin y vive con su novia en otra casa.
Después de prepararnos mi tía se dirigió al garaje para sacar unas
sombrillas y tres butacas (Hamacas) de playa para ella y mis padres, mientras
mi madre y yo guardábamos en un bolso de playa 5 toallas y el protector solar.
|Narra Justin|
Mientras ____, su tía y su madre preparaban las últimas cosas su padre y
yo salimos por la puerta de casa.
-¿Vamos en tu coche o en el mío? -Le
pregunté a Nick nada más salir por la puerta.
Desde la cena Nick y yo hemos creado un vínculo de padre e hijo. Al
parecer le he caído muy bien y ambos nos llevamos bien.
-En el mío. –Me respondió rápido. –Si
hay algo que odio es montarme en un coche y no ser yo el que conduce.
-¿Has conducido alguna vez un Ferrari?
–Le pregunto mientras nos paramos en frente de su coche, que por casualidad
está justo delante de mi Ferrari.
-¿Uno como ese? –Me pregunta señalando
mi Ferrari. Yo solo asiento. –No, nunca he tenido la oportunidad. –Me dice.
-¿Y te gustaría alguna vez conducir uno
como ese? –Le pregunto señalando mi Ferrari. El me mira con complicidad y
asiente.
-Eso ni siquiera se pregunta chaval.
¿Quién no querría conducir un cacharro como ese? –Se acerca a mi Ferrari con
ilusión en sus ojos.
-¿Y ahora mismo? –El padre de ____ me
mira con el ceño fruncido, se ve confundido, no entiende lo que quiero decir.
Me llevo mi mano al bolsillo del bañador que me ha dejado la tía de ____ y saco
las llaves del Ferrari. Aprieto el botón para abrirlo y después le tiendo la
llave para que la coja.
-¿Me estás diciendo que este cacharro
es tuyo? –Me pregunta Nick con asombro en su rostro. Yo solo asiento con mi
cabeza mientras le sonrío.
-Yo me quedé igual que tu cuando me
subí por primera vez a este Ferrari. –Oigo la voz de ____ a mis espaldas y su
padre y yo nos volteamos a mirarla.
-Bonito cacharro Justin. –Me dice Anne,
la tía de ____.
-Gracias. –Le respondo. –Metan las
cosas en el maletero. –Les digo a las mujeres mientras me dirijo al maletero
para abrirlo, y después las ayudo a meterlo todo allí. -¿Vamos?
–Pregunto y
todos asienten.
Las tres mujeres entran en la parte de atrás del Ferrari, Nick en el
lado del conductor y yo en el del copiloto.
-Como nunca has conducido uno de estos
te diré como va todo….
------------------------------------------
Buenooo, pues aquí tienen el segundo capítulo. Espero que les haya gustado :)
En un rato les subo el capítulo 30.
No hay comentarios:
Publicar un comentario