martes, 6 de mayo de 2014

En el ♥ no se manda (Capitulo 24 )



Capítulo 24

|Narra____|

-¿Y si nos tomamos unas vacaciones en tu casa de campo Justin? –Propone Ryan.

      Son las 2 de la tarde, los chicos y yo nos encontramos en el comedor almorzando y pensando en lo que vamos a hacer para el próximo fin de semana.  

      Los exámenes finales de este trimestre han acabado bien. El lunes son las notas y nuestros padres tienen que venir a recogerlas. Tenemos una semana entera para pasarla con nuestras familias, pero los chicos y yo estamos haciendo otros planes.

-Sí, ¿por qué no? –Dice Justin.

      Hemos pensado irnos con nuestras familias el lunes cuando vengan a recogernos y volver el viernes para pasar el fin de semana juntos. Ryan ha propuesto ir a la casa de campo de Justin donde me llevó a mí hace un tiempo y este ha aceptado.

      Ya está todo decidido, este lunes nos vamos con las familias y el viernes a la casa de campo de Justin.

      Terminamos nuestro almuerzo entre risas y tonterías. Después los chicos se van a sus habitaciones para descansar. Esta semana ha sido dura y ninguno hemos descansado bien con los nervios de los exámenes. Así que hemos decidido ir a dormir un rato. Pero hemos quedado a las 8 en la entrada del instituto para irnos por ahí a divertirnos.
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      Las chicas y yo llegamos a la habitación, Brenda coge su portátil y lo enciende mientras Estefanía sube al cuarto de baño para ducharse y yo aprovecho para llamar a mi madre, puesto que llevo toda la semana sin hablar con ella.

      Cojo mi móvil (Celular) y me dirijo a mi cama para recostarme en ella. Marco el número de mi madre y le doy a llamar. Después de 3 toques mi madre coge la llamada.

-¿Hija? Qué bueno que me llamas por fin mi amor. ¿Cómo va todo? –Me dice mi madre con la voz emocionada.

-Sí mamá, perdón pero con los exámenes y esas cosas no me dio tiempo llamar. Todo va bien mamá. Los exámenes han salido muy bien, al único que le temía es al de francés, pero creo que está aprobado, y todo gracias a Justin. –Le digo sin parar a respirar.

-Justin, Justin, Justin. –Dice mi madre en un tono de burla. –Me vas a tener que presentar algún día a ese chico del que no paras de hablar ¡Eh hija! –Los colores suben a mis mejillas. Le he hablado a mi madre sobre Justin pero todavía no le he contado que estoy saliendo con él.

-No mientas mamá. –Le digo nerviosa. –Tampoco estoy todo el día hablando de él. –Miro a Brenda y esta me mira con el ceño fruncido y con una sonrisa pícara en sus labios y yo niego con la cabeza mientras sonrío. – ¿Vais a venir por mí el lunes? –Le pregunto a mi madre. 

-Por supuesto que sí cariño. Tu padre y yo estamos contando las horas del día para ir por ti. –No puedo evitar sonreír ante tal comentario. Pero en el fondo sé que ella dice la verdad, pues nunca me he separado de ellos, y mucho menos por tanto tiempo. 

-No exageres mamá. –Le digo mientras río. 

-¿Qué? Te estoy diciendo la verdad mi amor. –Me dice ella riendo.

-No, si ya lo sé. –Otra sonrisa estúpida se dibuja en mi rostro. – ¿Y cómo están las cosas por allí mamá? –Le pregunto.

-Extrañándote. Tu padre está insoportable. No hace nada más que decirme que quiere verte. ¿Sabes? Él te quiere mucho. Aunque no seas su hija biológica 

-Y yo también lo quiero a él mamá, os hecho muchísimo de menos, y tengo tantas cosas que contaros a los dos. –Le digo emocionada. Creo que esta semana va a ser la decisiva para contarles a mis padres que estoy saliendo con Justin.

-Cariño. -la voz de mi madre se quiebra, y parece preocupada por algo.

-¿Qué pasa mamá? –Le pregunto preocupada.

-Tengo algo que decirte, el lunes iremos por ti pero no volveremos al pueblo. Estuvimos hablando con nuestro abogado y nos dijeron que lo mejor sería que no te trajéramos aquí. No es aconsejable que tu padre biológico sepa dónde estás.

-¿Por qué mamá? –Le pregunto asustada.

-Al parecer han encontrado algo en su contra, pero lo hablamos mejor cuando nos veamos el lunes. Tenemos toda una semana para hablarlo y estar juntos los tres.

-Mamá. Tenía que pedirte algo.

-Claro mi amor dime.

-Es que… yo… -No sé cómo decirle a mi madre que el fin de semana que viene quería irme con mis amigos. Después de casi tres meses sin vernos teníamos una semana completa para vernos y yo quería irme el fin de semana.

-Cariño, no le des vueltas. Solo dímelo. 

-Está bien, pero si no quieres no voy y ya.

-Está bien mi amor, pero dímelo.

-Sí. Bueno es que la semana que viene los chicos y yo pensamos que podríamos pasar el fin de semana en la casa de campo de uno de ellos, y me preguntaba si no te importa que valla con ellos. –le digo, pero antes de que ella pueda decirme algo sigo hablando yo. –Pero si no quieres no lo entendería, porque después de casi 3 meses sin vernos lo más normal es que tú quieras estar conmigo.

-¿Los chicos y tú? –Pregunta mi madre incrédula. -¿Y de qué chicos estamos hablando? –Me pregunta en un tono de burla. Sí, otra vez ese tono de burla, pero es que mi madre y yo somos así entre nosotras. Cuando se trata de chicos o de cosas así nos ponemos así, estamos muy unidas las dos y por eso la quiero tanto. Además entre nosotras nos hacemos bromas. Amo a mi madre, y la amo porque con tan solo 17 años me tuvo a mí, y me sacó adelante ella sola. Aunque ella me dijo que mis abuelos la ayudaban, pero ellos murieron al poco tiempo de yo cumplir 1 año y desde ahí tuvo que sacarme adelante sola hasta que conoció a Nick cuando yo tenía 6 años y mi madre 23. Ella ahora tiene 34 años, la verdad es que es muy joven, pero joven o no más que madre e hija, cuando estamos juntas parecemos amigas.

-Bueno… -Yo sé por dónde iban los tiros, sé perfectamente que su tono de voz es por Justin. –Vamos a ir Estefanía y su novio Dylan, Brenda, Ryan, Chaz, Justin y yo. –Le digo pero cuando nombro a Justin y a mí lo digo más rápido, con la esperanza de que ella  no haga ningún comentario. 

-Lo sabía, já. Ahora sí, tengo que conocer a ese tal Justin. Me lo tienes que presentar cariño. Te gusta ¿verdad? –Aunque no puedo verla sé que tiene su típica mirada picara que pone cada vez que habla conmigo de un chico.

-¡Mamá! –Le grito alarmada. –Ya déjame en paz. –Mi madre empieza a reír a carcajadas. –Deja de reírte y contéstame por favor. –Le digo con voz amable.

-____, -Su tono de voz es ahora más serio, y sé que algo le preocupa. –no voy a oponerme a que vallas con tus amigos a pasar el fin de semana, es más, creo que después de lo que tengo que contarte de tu padre vas a necesitar ese fin de semana con tus amigos.

-Mamá, me estás asustando, dime por favor que pasa. 

-No mi amor, no te preocupes, porque tu padre y yo no vamos a dejar que nada ni nadie nos separe de ti ¿vale? Ahora no te preocupes por eso y disfruta con tu Justin. –No puedo evitar sonreír ante su comentario, aunque por dentro estoy preocupada con lo que mi madre tiene que decirme. –Por cierto, ¿tenéis tus amigos y tu algo planeado para este fin de semana? Porque ya sé que para el fin de semana que viene tenéis planeado ir a la casa de campo pero, ¿y este fin de semana? –Pregunta mi madre.

-Nada especial mamá, tenemos pensado quedarnos en el instituto y salir a alguna discoteca esta noche y mañana por la noche. Pero nada especial.

-Está bien, pero ten cuidado mi amor.

-Sí mamá, no te preocupes, no voy a estar sola.

-Sí, ya creo que estarás bien, con Justin a tu lado. –No puede ser, otra vez ese tono. Mi madre es de lo que no hay. -¿Sabes? Ya me cae bien ese chico y ni siquiera lo conozco. Pero como no paras de hablar de él.

-Déjalo ya mamá, por favor, me estoy poniendo roja. –Después de mi comentario escucho a mi madre reír tan fuerte que tengo que separarme el móvil (Celular) de mi oreja. -¡Ya! –Le grito mientras me acerco otra vez el teléfono a mi oreja.

-Está bien, está bien. –Dice ella dejando de reír. –Pero te aconsejo que no hables mucho de Justin delante de tu padre porque se pone celoso. –No puedo evitar reír ante su comentario, pero la verdad es que Nick ha sido el mejor padre que cualquier chica haya podido tener. Él siempre ha sido muy protector conmigo aunque yo no soy su hija biológica.

-Bueno hija, tengo que irme, he quedado con unas compañeras de trabajo para ir a tomarnos algo. Has el favor de llamar a tu padre después más tarde mi amor. Él también tiene muchas ganas de hablar contigo.

-Sí mamá, está bien.

-Llámalo sobre las 7 ¿de acuerdo?

-Está bien mamá. Adiós. Nos vemos este lunes. Te quiero.

-Yo también te quiero mi amor.

      Y después de eso las dos colgamos la llamada.
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|Narra Justin|

      Mis ojos se abren poco a poco, no me encuentro muy bien, pero es hora de levantarse. Después de regresar del comedor me acosté en mi cama y de momento me quedé dormido. 

      Ahora estoy despierto, pero no me encuentro muy bien. Cojo mi móvil (celular) y miro la hora. Las 7 de la tarde, tiempo justo para ducharme y prepararme. Me levanto de la cama pero me quedo sentado en ella, miro al suelo y me pellizco el entrecejo, no me siento bien, estoy mareado.

-¿Estás bien bro? –Levanto la cabeza para mirar a Ryan acercándose a mí con cara de preocupación hasta que se queda frente a mí.

-Sí, sí. Estoy bien. –Me levanto de la cama pero me entran mareos, y si no fuera porque Ryan estaba cerca de mí y pude agarrarme a él me fuera caído al suelo. –Vale no, no estoy bien. –Le digo mientras me vuelvo a sentar en la cama. A los pocos segundos noto la mano de Ryan en mi frente.

-Dios Justin, si estás ardiendo en fiebre. Vamos, levántate, te voy a llevar a enfermería. –Me dice Ryan con la voz preocupada.

-No hace falta bro. Esto no es nada. Me ducho y nos vamos con las chicas.

-Ni hablar Justin, -Su voz suena seria, y sé que no va a cambiar de opinión. –levántate, te voy a ayudar a llevarte a la enfermería. Ahora.  –Yo accedo, sé que no va a cambiar de opinión y la verdad es que no tengo fuerzas para discutir con él, así que me levanto y ambos caminamos hasta la puerta, una vez allí Ryan la abre y antes de salir por la puerta Chaz nos interrumpe.

-¿Dónde vais chicos? –Dice Chaz mientras baja las escaleras.

-Voy a llevar a Justin a la enfermería, tiene mucha fiebre. –Luego Ryan me deja apoyado en el marco de la puerta y se acerca a Chaz para decirle algo, pero estoy tan cansado que no tengo ganas de preguntarle nada. Y después se acerca a mí y los dos nos dirigimos a la enfermería. Claro que yo con la ayuda de Ryan, porque apenas me puedo mantener de los mareos que tengo. 

      Después de unos minutos andando por los pasillos llegamos a enfermería, Ryan le explica al médico que hay en enfermería y este me dice que me tumbe en la cama y con la ayuda de Ryan obedezco. 

|Narra ____|

      Agarro mi teléfono y marco el número de mi padre. Son las 7 de la tarde y mi madre me dijo que lo llamara sobre esta hora. Después de unos tres toques mi padre coge su móvil (Celular)

-Hola nena. –La voz de mi padre suena alegre. –Qué alegría que me llamas mi amor.

-Papá, veo que te alegras de escuchar mi voz. –Empiezo a reír a carcajadas. 

-Eso siempre mi niña, -Me dice él entre risas. -¿Y qué tal tus exámenes mi amor?

-Bastante bien la verdad. Me preocupaba bastante el examen de francés pero me ha salido muy bien. –Le digo alegre. – ¿Y qué tal las cosas en tu trabajo papá?

-En mi trabajo todo perfecto mi amor. –Algo tiene muy contento a mi padre, no sé el qué, pero su voz ha cambiado, noto alegría y alivio en su voz.

-Papá. –Me quedo callada.

-Dime mi amor. –Me dice mi padre al ver que no le digo nada.

-¿Hay algo que yo no sepa y me quieras decir?

-¿Cómo? –Me pregunta mi padre extrañado.

-Bueno… Es qué... Tu voz... Te noto más contento que este tiempo atrás. –Le digo por fin.

-Bueno mi amor, hay motivos para estar contento. Pero ya el lunes tu madre y yo te contaremos con más calma.

-Está bien. –Le digo resignándome. Es extraño, mi madre también estaba algo feliz, ¿qué habrá pasado? Algo con… no, no voy a pensar en ese hombre. 

-Mi amor, ¿estás bien? –Me pregunta mi padre con voz preocupada. –Te has quedado callada, ¿qué pasa?

-Nada importante, no te preocupes. –Me levanto de mi cama y me dirijo al baño, quería hacerle una pregunta a mi padre pero no quería que las chicas escucharan ya que estábamos las tres cada una en nuestras camas. –Papá. –Mi voz se quiebra.

-¿Qué pasa mi amor? 

-¿Qué ha pasado con…? –Iba a preguntarle por mi padre biológico, pero antes de poder decir nada Nick me interrumpe.

-No mi amor, no vamos a hablar de esa persona.

-Pero…

-Pero nada mi amor. –Me vuelve a interrumpir. –Tu madre y yo no vamos a dejar que ese hombre se salga con la suya, ¿entendido? –La voz de mi padre ha cambiado por completo, ahora la noto mucho más seria y entiendo que es mejor dejar el tema por ahora.

-Sí papá, está bien. –Le digo resignada. –Papá. –Le vuelvo a llamar.

-Dime nena. 

-Te quiero, -me quedo callada unos segundos, una lágrima recorre mi mejilla recordando todo lo que Nick ha hecho por mí sin yo ser su hija biológica. –Mucho. –Termino la frase. 

-Yo también te quiero mucho mi vida. –Una sonrisa se dibuja en mi sonrisa, puedo ver mi sonrisa porque en este momento me estoy mirando en el espejo del baño. –Bueno nena, cuéntame, ¿qué tal las cosas con Justin? –Oh no.

-No papá, tú también no. –Le digo soltando un suspiro a lo que a él se le escapa una carcajada.

-Está bien mi amor. Solo espero que él no se sobrepase contigo o se las verá conmigo ¡En! –No puedo evitar reír ante su comentario y él también ríe. –Bueno mi niña, nos vemos el lunes. Voy a ir a recoger a tu madre ¿vale?

-Vale papá, un beso muy grande para los dos. Espero con ansias el lunes. Te quiero.

-Yo también te quiero mi niña. Un besito.

      Y después de eso mi padre y yo terminamos la llamada. Salgo del cuarto de baño y bajo las escaleras, encontrándome a las chicas en la misma postura en la que estaban cuando subí al baño, pero está vez Chaz también estaba en la habitación sentado en mi cama.

-Chaz, ¿qué haces aquí? –Le pregunto extrañada.

-He venido a decirte que Ryan se ha llevado a Justin a la enfermería. –Me dice.

-¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué le ha pasado Chaz? –Le pregunto preocupada, muy preocupada.

-Tranquila ____, solo tenía fiebre y Ryan lo llevo a la enfermería.

-Está bien, -Le digo mientras camino hacia la puerta de mi habitación. –gracias por avisarme Chaz.  –Y después de eso salgo corriendo de la habitación en dirección a la enfermería. No llevo nada, ni llaves, ni móvil (celular), ni nada. En este momento nada me importa, si Justin está enfermo yo quiero estar con él.

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      Bieno chicas, hasta aquí el capitulo. Espero que os haya gustado y muchas gracias a todas mis lectoras. Solo os pido que me comenteis por twitter y me digais que os está pareciendo la novela. Necesito saber que os parece y si lo estoy haciendo bien al escribir. Os quiero mucho a todas mis lectoras de verda. Un beso muy fuerte a todas <3 
      
      Por cierto voy a volver a repetirlo, estoy haciendo una lista con las personas que leen mi novela. Antes os decía en cada capítulo que me avisárais por mensaje directo para avisaros para el siguiente capitulo, pero ahora para aquellas personas que todavía no me han avisado les pido que si quieren que las avise cada vez que suba capítulo solamente me lo teneis que decir por twitter y yo encantada os apunto en la lista y os aviso cada vez que suba capitulo. Y otra cosa, a las personas que he avisado para que lean este capitulo no tienen que avisarme para apuntarlas en la lista porque ya están apuntadas :) 

      Y otra cosa que quería informarles. Os dije que estaba subiendo la novela a wattpad y que estaba subiendo dos capitulos por día hasta tener los mismos que aquí en blogger. Pues bueno, ya tengo los mismos capitulos aquí en Blogger y en wattpad, así que si alguien quiere que cuando le avise le mande mejor el enlace de wattpad en vez de el de Blogger solo tienen que avisarme por twitter y yo las apunto en mi lista en la parte de Wattpad en vez de en la de blogger.

      Bueno eso era todo, os doy otra vez las gracias por leer mi novela. Un beso a todas. Os dejo el enlace para que podáis acceder a mi twitter :) 


 

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