viernes, 18 de julio de 2014

En el ♥ no se manda (Capitulo 37)



Capítulo 37

|Narra ____|

      Hay veces en las que pienso como sería mi vida si todo fuera diferente. De pequeña me dijeron que las personas no pueden escoger sus vidas, las cosas pasan por algo. Puede que hoy estés triste y seas infeliz para que mañana estés contenta y seas feliz. 

      Entonces me quedo pensando en esa teoría y creo que es una mierda. ¿Por qué para qué alguien sea feliz tiene que ser infeliz? Por ejemplo, mi madre pasó los peores momentos de su vida con Frank, es verdad que después llegó Nick y le alegró sus días, pero sinceramente si para ser feliz hay que llegar a sufrir tanto como mi madre lo hizo prefiero no existir.

      Después está el hecho de mi pasado, ¿era necesario que Frank apareciera en mi vida e hiciera lo que hizo conmigo para que hoy día yo hubiera conocido a Justin y me hubiera enterado de que tengo un hermano mayor? Pues sí, porque si Frank no hubiera aparecido nunca me hubiera cambiado de instituto y jamás hubiera conocido a Justin, y mucho menos me habría enterado de que tenía un hermano. Nuestra vida es una constante cadena, que nunca para de crecer, podemos ver el principio de esa cadena, pero jamás podremos ver el final.

      Entonces me vuelvo a preguntar, ¿qué cosa tan buena tiene que pasar en la vida de Justin en un futuro para que ahora le esté pasando esto? Y cada vez que pienso me desespero más.

***

-Hemos llegado. -Dice Alfredo.

      Abro mis ojos lentamente y y miro a mi alrededor, hemos vuelto a la casa de campo en la que se supone que deberían de estar los demás. El camino de regreso se me ha hecho eterno, no veía la hora de llegar a casa y correr con Justin. Después de soltar al doctor en el instituto, recoger a mis amigas y de quedar en que Fredo y Ryan volverían para recoger a Dylan al día siguiente les conté a mis amigos todo lo sucedido. Claro que tuve que empezar por el tumor de Justin, ya que ninguna de mis amigas lo sabían. Todos se sorprendieron cuanto les conté lo que pasó en casa de mi tía, está vez no me guardé nada, ni siquiera lo que pasó con mi padre en el pasado. Solo les pedí que por ahora no le dijeran nada a Justin de lo que les había contado, teníamos que lograr que este fin de semana fuera el mejor para él, ya que el lunes tendríamos que viajar a Europa.

      Miro mi reloj y me doy cuenta de que es tarde, son casi las dos de la madrugada y desde esta tarde no he tenido noticias de Justin. Salgo del auto de Alfredo y corro hasta la casa, como no llevo llaves doy unos golpecitos en la puerta y en menos de 30 segundos Chaz la abre.

-Hola Chaz, ¿y Justin? -Le pregunto entrando en la casa.

-Sigue dormido, ese tranquilizante que le diste parece que ha hecho su efecto. -Me contesta con cansancio. Los chicos que venían conmigo entran en la casa y mis amigas saludan a Chaz. Ally y Chris salen del salón y se acercan a nosotros.

-¿Se puede saber dónde demonios os habíais metido? -Pregunta Chris en voz baja para no despertar a Justin. Ryan me mira pidiéndome permiso con la mirada para contarles lo sucedido y yo asiento.

-Será mejor que vayamos al salón, es una historia larga.

      Los ocho entramos en el salón y nos sentamos como podemos, después de presentar a los que todavía no se conocen en esa sala empiezo a contarles a Chaz, Ally y Chris lo mismo que les conté a Fredo, Ryan, Brenda y Tefy en el coche, llevándome de vuelta unas caras de sorpresa, más de Chaz que de los otros dos, pues a Ally y Chris los había conocido hace poco.

-Solo os pido que no le contéis a Justin sobre todo esto, tenemos que hacer que este fin de semana sea el mejor de su vida, tenemos que hacer que olvide por tres días. Él nos necesita ahora más que nunca. -Finalizo.

-No te preocupes ____, de aquí no va a salir nada. -Contesta Ally. -Ahora será mejor que vayamos a dormir, ha sido un día largo y estamos cansados. -Ally se levanta del sofá. -Por cierto, como no veníais entre los chicos y yo decidimos compartir las habitaciones por esta noche, ya mañana veremos como dormimos. -Hizo una pausa. -Decidimos que Brenda y Estefanía ocuparan la habitación del fondo, Fredo ocupara la misma habitación que mi primo, Ryan su habitación de siempre y que ____ durmiera en la habitación con Justin. -Nos explicó. 
-Espero que no os importe.

      Los cinco negamos con la cabeza y todos subimos a nuestras habitaciones para dormir.

***

|Narra Ryan|

      Las cinco de la madrugada y yo sin poder dormir. Me levanto de la cama y me acerco a la ventana para que me de el fresco, desde que me acosté no he parado dar vueltas en la cama pensando en millones de cosas. La mitad de esos pensamientos van dirigidos a mi mejor amigo, no puedo creer que esto sea verdad.

      Salgo de mi habitación y bajo las escaleras, camino desde un lado del salón al otro y abro el gran ventanal que da a la terraza, me acerco a la piscina y me siento en el filo de una de las hamacas.

      Me quedo allí sentado mirando el agua de la piscina mientras pienso, pero una voz interrumpe mis pensamientos.

-Hola. -Reconozco de inmediato esa dulce voz y me volteo a mirarla, es ella, trae puesto un pantalón corto blanco con corazoncitos rojos y una blusa de tirantes blanca con un oso marrón en la parte de delante. -¿Qué haces aquí? -Me pregunta sentándose a mi lado en la hamaca. Yo la miro y me quedo embobado mirando sus ojos que se esconden detrás de sus lentes.

-No podía dormir y salí a tomar el aire. -Le digo sin dejar de mirarla a los ojos. -¿Y tú?

-Bajé a por un vaso de agua y vi que el ventanal estaba abierto así que me acerque y te vi aquí. -Estabas pensando en Justin ¿verdad? -Aparto mi mirada de ella y mira el agua de la piscina.

-¿Sabes? Por momentos pienso que nada de lo que está pasando es real, que en cuanto amanezca todo va a volver a ser como antes y esto habrá sido una horrible pesadilla. -Sonrío por unos instantes. -Pero después me topo con la cruda realidad y sé que esto está pasando de verdad. -Una lágrima cae por mis mejillas y siento como los brazos de Brenda me rodean para abrazarme. -Esta vida es una mierda Brenda. -Sollozo. -No sabes cuánto me gustaría poder cambiarla. -Brenda me abraza un poco más fuerte y yo rodeo su cintura con mis brazos mientras escondo mi cara en su cuello. -¿Sabes? Una vez cuando éramos pequeño Justin se rapó la cabeza para apoyar y hacer sentir bien a un compañero de clase que tenía cáncer. Él siempre quiso hacerse famoso y donar mucho dinero para las personas con cáncer y pensar que ahora él esta así me mata. -Vuelvo a sollozar en sus brazos.

-Ssh... Ya bebe. -Me susurra en el oído. -No te atormentes más por favor. Piensa en que todo se va a solucionar. ____ nos dijo que había una esperanza para Justin y hay que creer. Justin se va a salvar y en unos años recordaremos esto como una mala pesadilla. Confía bebe, nada va a pasar. -Retiro mi cara de su cuello y me separo de ella, pero mis manos no las quito de su cintura. Ella acaricia mis brazos mientras baja por ellos con sus manos y los deja en mi antebrazo.

-Me encanta estar contigo Brenda, tú haces que mis días parezcan mejores y no sé cómo te las arreglas pero siempre me das esperanzas y haces que piense positivo. -Una sonrisa se dibuja en su boca y la miro.

-Bueno quizás es porque soy...

-Hermosa. -La interrumpo.

-¿Qué? -Pregunta sorprendida.

-Dije que eres hermosa. -Ella me mira sorprendida por lo que acabo de decir. Me acerco un poco más a ella y a sus labios.

-Eso no es lo que me decías siempre, pensé que era fea. -Susurra mientras yo no dejo de mirarla a los ojos y me acerco cada vez más a ella, deseo besarla aquí y ahora.

-Eres una fea hermosa. -Le susurro muy cerca de sus labios. -Mi fea hermosa. -Rompo la distancia que nos separan y junto mis labios con los suyos, no nos movemos ni un milímetro, nos quedamos así, parados, sin mover los labios por unos segundos, y después nos separamos.

-¿Tu fea hermosa? -Pregunta con el ceño fruncido.

-Sí. -Le respondo muy seguro de mis palabras. -Mi fea hermosa, porque no pienso dejar que otro tipo te mire sin saber que eres mía, -Sus ojos se abren con asombro. -no pienso dejar que nadie te bese, porque esos labios son solo míos. Tu cuerpo me pertenece, tus besos son solo míos y corazón es mío.

-¿Y si se me antoja besar a otro chico? -Me pregunta desafiante. 

-Eso jamás va a pasar nena, porque tu solo me perteneces a mí. -Susurro muy cerca de sus labios.

-¿Cómo estás tan seguro? 

-Porque yo quiero que tú seas solo mía.

-¿Por qué? -Pregunta.

-Porque te amo, y sé que tú también me amas. 

      Y ahí ya no aguanto más, me lanzo a sus labios y los capturo con los míos, ambos movemos nuestras bocas encajándolas, aprovechando que ella abre un poco más su boca introduzco mi lengua en busca de la suya, cuando ambas se encuentran empiezan un vals maravilloso, se entrelazan la una con la otra mientras se saborean. Se siente tan bien besarla que me quedaría así toda la vida, pero me tengo que separar por falta de aire.

      Su respiración se nota agitada, se ve impresionada por lo que acaba de pasar pero eso no me importa, le he dicho lo que siento y lo único que quiero es dormir abrazado a ella toda la noche.

-Será mejor que vayamos a dormir, es tarde. 

      Ella solo asiente y los dos nos levantamos de la hamaca y caminamos cogidos de la mano hacia las habitaciones. Una vez arriba ella suelta mi mano y si dirige a su habitación pero antes de que pueda abrir la puerta la detengo.

-¡Hey! ¿Dónde vas? -La agarro del brazo y hago que se voltee.

-A dormir. -Me responde.

-Sí, pero ahí no. -Antes de que diga nada la cojo en brazos y la llevo a mi habitación, cerrando la puerta detrás de nosotros.

-¡Hey! ¿Qué haces? -Pregunta con el ceño fruncido.

-Quiero que duermas conmigo nena.

-No creo que...

-Ssh... -La abrazo por detrás. -Tranquila, no voy a hacer nada que tu no quieras hacer. Solo quiero dormir abrazado a ti. -Ella asiente y los dos caminamos hasta la cama donde nos tumbamos y ella me da la espalda para que pueda abrazarla. -Buenas noches mi fea hermosa.

-Buenas noches idiota. -Y después de eso ambos nos quedamos dormidos.
 
***

|Narra Justin|

      Una sensación de besos por mi cara me despiertan, abro mis ojos poco a poco y la veo tumbada a mi lado, ella me sonríe con esa sonrisa suya que hace que todo lo malo se me olvide, y es que cuando estoy con ella es como si nada ni nadie en este mundo pudiera hacer que mis días fueran malos.

-Buenos días. -Me susurra con voz ronca.

-Buenos días bonita. 

      Estiro mi cuerpo y me acerco a ella atrayéndola hacia mí, planto un casto beso en sus labios y le sonrío.

-¿Cómo estás amor? -Me dice mientras acaricia mi cara muy suavemente con su mano.

-Ahora que estás aquí conmigo mucho mejor. -Le sonrío y ella me da un casto beso.

-No estás solo Justin. Tienes que saber que todos los que estamos hoy en esta casa estamos contigo y que te vamos a apoyar en todo. -Me vuelve a acariciar la cara con su mano.

-¿Por lástima? -Le pregunto. Sé que ha sido una estupidez preguntar eso, como también sé que mis amigos no están conmigo por lástima. Son muchos años juntos como para pensar eso.

-¿Qué? -_____ coge mi cara entre sus manos, se la ve enfadada. -No digas eso ni en broma Justin. ¿Piensas de verdad que estoy aquí por lástima? Me ofendes.

-Ya bonita. -Le doy un casto beso en los labios. -Perdón, fue una bromita. Yo sé que ustedes jamás me tendrían lástima. Ustedes sois mi vida entera, sois los únicos que habéis estado conmigo en las buenas y en las malas.

-Exacto mi amor. -Me susurra con una voz dulce y más tranquila. -Jamás pienses eso por favor. -Niego con la cabeza y le doy un beso en el cachete.

-Te amo. -le susurro en el oído.

-Y yo te amo más. -Me contesta. -Será mejor que nos levantemos, ya es tarde y tengo un poco de hambre.

-Está bien bonita, además quiero disculparme con los chicos por el comportamiento de ayer.

      ____ se levanta de la cama y me observa con una sonrisa en los labios.

-¿Qué? -Le pregunto con el ceño fruncido.

-Nada. Es solo que me alegra que te hayas despertado de buen humor. -Me levanto de la cama y me coloco en frente de ella. -No sabes lo asustada que estuve ayer por ti. -Sus ojos se llenan de agua y eso me entristece.

-Lo siento bonita. Siento haberte preocupado. Es solo que...

-No mi amor. -Me interrumpe. -No tienes que preocuparte, es normal que después de lo que pasaste estuvieras así. -La beso con ansias, pero esta vez no es un casto beso, esta vez es un beso largo, amado y deseado en el que nuestras lenguas se encuentran y se unen en una sola. -Será mejor que bajemos, los chicos deben estar despiertos. Pero baja tu que yo voy a ir a la habitación de las chicas.

-¿Las chicas? ¿Qué chicas? -Pregunto extrañado.

-Brenda y Estefanía, llegaron ayer. 

-A bueno, pues te espero abajo mi amor.

      Después de eso ella sale de mi habitación dejándome solo, pero no por mucho tiempo. Salgo de la habitación y bajo a la planta de abajo, pero ahí no hay nadie así que decido salir a la terraza y como pensé ahí estaban algunos de mis amigos.

-Tenemos que conseguir que en este fin de semana Justin olvide toda esta mierda chicos. -Le dice Fredo a los demás. Y entonces es ahí que comprendo que tengo que hacer de este fin de semana el mejor de mi vida, este fin de semana voy a olvidar todo en mi vida y voy a pasarlo genial con mis amigos y mi bonita.

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