Capítulo 32
Antes que nada:
Tengo que decir que este capitulo no lo he escrito yo sola, me han ayudado. @NoviaDlInfierno es la chica que me ha ayudado. Y yo se lo agradezco mucho. Creo que a partir de ahora mi historia la vamos a escribir entre ella y yo, por que si os digo la verdad la cosa se pone fea y me cuesta más escribir.
Deciros que me costó la vida escribir este capítulo y ahora veréis por qué.
Tengo que decir que este capitulo no lo he escrito yo sola, me han ayudado. @NoviaDlInfierno es la chica que me ha ayudado. Y yo se lo agradezco mucho. Creo que a partir de ahora mi historia la vamos a escribir entre ella y yo, por que si os digo la verdad la cosa se pone fea y me cuesta más escribir.
Deciros que me costó la vida escribir este capítulo y ahora veréis por qué.
Sé que me vais a querer asesinar después
de leer este capítulo. Sólo os pido que confiéis en mí y que no abandonéis la
novela por favor.
Quería haberlo hecho más lárgo, pero lo hemos dejado así para que quieran leer más.
Después de leer el capítulo os pediría
que por favor leyerais lo que dice abajo, es importante.
……………………………………………………………
|Narrador|
Las 7 de la mañana, el despertador de
Justin suena fuerte, despertándolo tanto a él como a su madre que dormía plácidamente
en la habitación de enfrente.
Pattie se levanta y con el rostro cansado
se dirige a la habitación de su hijo. Toca dos veces en la puerta y la abre de
par en par, encontrando a Justin aún revuelto entre las sábanas.
-Justin,
despierta. –Dice su madre con voz ronca.
-Ya
estoy despierto. –Contesta Justin mientras se estira en la cama.
-Pues
levántate ya y dúchate, que en media hora viene tu padre a recogernos.
-Sí
mamá. –Justin suspira con fuerza y Pattie sale de su habitación.
Se levanta de la cama, se sienta y
piensa, piensa en todo lo sucedido hasta ahora. A pesar de que estos días atrás
no ha sentido ningún dolor de cabeza, es solo gracias a las pastillas que le
receto Edward, el médico de la enfermería del instituto. Tiene miedo, ya que en
estos últimos días ha tenido nauseas, ganas de vomitar e incluso a veces se ha
mareado y hasta ha sentido que le faltaba el equilibrio.
-¿Todavía
no te has vestido? –Pattie vuelve a entrar en la habitación, encontrándolo
sentado en la cama y pensativo. –En 20 minutos tu padre estará abajo con el
coche, date prisa.
Justin asiente y se levanta, Pattie sale
de la habitación de nuevo y él se acerca al ropero. Abre uno de los cajones y
coge su ropa interior,unos boxers y unos calcetines para poder ponerse sus
supras negras. Del armario coge unos pantalones vaqueros que combina con una
blusa de tirantes blanca y una sudadera negra.
Entra en el baño y se quita toda la ropa,
quedandose completamente desnudo en esa habitación donde solo están él y el
agua de la ducha, que cae por su cuerpo como una cascada y logra calmarlo un
poco.
Diez minutos después sale del baño ya
vestido, con sus vaqueros de esa forma tan caracteristica que solo él sabe
llevar, una camisa de tirantes blanca que marca cada uno de sus trabajados
músculos y unas supras negras. Se acerca a su cama y coge de esta la sudadera
negra que había tirado minutos atrás. Se la pone y se acerca a la mesita de
noche, donde recoge su móvil (celular) y sus llaves del Ferrari, que aunque no
las va a necesitar hoy, tiene el presentimiento de que debe llevarlas encima.
Sale de su habitación y, lo más rápido
que puede, baja las escaleras. En la planta de abajo se encuentra Pattie en la
entrada, esperándolo para salir directos por la puerta.
-Tu
padre me llamó, dijo que mejor nos veíamos en el hospital. –dice Pattie una vez
fuera de casa.
Llegan hasta el Ferrari y entran, el
camino al hospital se hace eterno y hasta incómodo debido al silencio que reina
entre ambos.
-¿Estás
bien? –Pregunta Pattie preocupada una vez que Justin estaciona el Ferrari
frente a la puerta de hospital, donde su padre, Jeremy, los está esperando.
-Tengo
miedo mamá. –Confiesa Justin en un susurro. Pattie abraza a su hijo fuertemente
tratando de carmarlo-¿Y si es algo grave?
-No
pienses en eso mi amor. Pase lo que pase yo estoy aquí, de acuerdo. –Justin
asiente y ambos se separan de su abrazo. –Vamos, tu padre nos espera.
Los dos salen de Ferrari, Justin se
guarda las llaves en el bolsillo del pantalón y ambos caminan hacia la puerta.
Una vez allí Jeremy se acerca a Justin y lo abraza.
-Tranquilo
¿sí? –Le susurra. Ambos se separan y Justin asiente a su padre, para después
mostrarles a los dos una sonrisa fingida, porque por dentro siente que algo no va
bien.
-Vamos
allá. –Se dice Justin así mismo mientras suspira y los tres se adentran en el
hospital.
Se acercan al mostrador de recepción y
Justin saca de unos de sus bolsillos traseros del pantalón la cita que le dio
hace unos días el médico del instituto y se la entrega a la recepcionista, esta
mete unos datos en su ordenador y después les indica el lugar al que tienen que
ir.
Una vez allí una enfermera joven sale por
la puerta y les pide a Justin y sus padres que pasen dentro. La enfermera se
sienta en una silla al lado de una persona con una bata blanca detrás de un
escritorio, y este señala tres sillas justo enfrente, en las que se sientan
Justin con sus padres.
El hombre de la bata blanca coge un sobre
de la mesa, lo abre y saca unos papeles, les echa un vistazo y cuando acaba
levanta su cabeza.
-Hola,
¿supongo que usted es Justin Bieber? –Dice mientras le tiende la mano, este
asiente y lo saluda con un apretón de manos. –Soy el doctor Salazar.
-Encantado
doctor, -Responde Justin. –ellos son mis padres, Pattie Malette y Jeremy
Bieber. -Ambos se saludan.
-Bueno. –Comienza el doctor después de
soltar un suspiro. –En su expediente, - señala los papeles encima de su
escritorio. –dice que ha estado sintiendo fuertes dolores de cabeza y mareos
muy fuertes. ¿Es eso cierto Justin? –Pregunta.
-Sí
doctor. -Responde Justin.
-Bueno,
¿podría decirme exactamente por donde le dolía la cabeza? –Vuelve a preguntar
el doctor. Justin se lleva su mano a la parte trasera de su cabeza y le muestra
al doctor la zona por la que le dolía una semana atrás. La enfermera apunta
cosas en el ordenador mientras el doctor pregunta y Justin responde. –Está
bien, te voy a hacer una pregunta y necesito que me respondas con la verdad.
¿Ha sentido algo más aparte de mareos y fuertes dolores de cabeza?
-¿Algo
como qué? –Pregunta Justin extrañado.
-Algo como
ganas de vomitar o nauseas.
Justin empieza a preocuparse cada vez
más, eso es exactamente lo que él ha estado sintiendo en esta semana atrás.
-Sí.
–Responde Justin con un hilo de voz.
-¿Has
sentido inestabilidad? –Vuelve a preguntar el doctor. –Digo, ¿alguna vez has
sentido que perdías el equilibrio y te has tenido que agarrar a algo para no
caerte? –Justin se queda pensativo por unos segundos, pero lo recuerda
perfectamente.
-Ayer…
cuan…cuando salí de mi coche -Se queda callado unos segundos y coge una gran
bocanada de aire. –Ayer cuando salí de mi coche tuve que agarrarme a él porque
las piernas me fallaron.
El doctor se empieza a relaciona
conceptos pero intenta no mostrar ninguna emoción en su rostro para no
preocupar a nadie hasta estar seguro de que sus suposiciones son ciertas.
-Está
bien. –El doctor toma aire mientras que Pattie y Jeremy lo miran preocupados.
–Haber, estos síntomas pueden ser debida al cansancio, al insomnio o inculuso
al estrés o la falta de sueño. Pero… -Se queda callado.
-¿Pero
qué doctor? –Pregunta Jeremy desesperado.
-Pero
también cabe otra posibilidad. Vamos a realizarle una resonancia para descartar
un posible tumor.
Justin queda en shock, no puede creer lo
que ha dicho el doctor. Ruega a dios que que este no lleve razón y que todo sea
un simple error, sus padres miran al doctor incrédulos y Pattie se lleva una
mano a la boca, están asustados pero no tanto como Justin.
-Sarah,
necesito que lleves al señor Justin a la sala de resonancias.
-Sí
doctor. –La enfermera se levanta y se acerca a Justin. –Acompáñeme por favor.
-Justin se levanta de la silla con dificultad y sigue a la enfermera, ambos
salen de la consulta bajo la atenta mirada de Jeremy, Pattie y el doctor
Salazar.
-Antes
que nada necesito aceros unas preguntas. –Dice el doctor captando la atención
de Jeremy y Pattie.
-Usted
dirá doctor. –Dice Jeremy.
-Bien,
necesito que penséis mucho la respuesta a cada pregunta. –Jeremy frunce el
ceño. El doctor se coloca delante de su ordenador y después mira a Jeremy y
Pattie. –Bueno, ¿habéis notado en esta última semana algún cambio en Justin?
Quiero decir, ¿cambios emocionales bruscos? Por ejemplo, ¿si de un momento a
otro ha pasado de la felicidad a la tristeza? –Los padres de Justin se quedan
pensativos por unos segundos y al final contestan con un movimiento negativo de
cabeza. -¿Estáis seguros? –Pregunta otra vez el doctor, y estos asienten.
–Bien, -El doctor escribe algo en su ordenador y después vuelve a preguntar.
-¿En algún momento ha perdido la conciencia? –Jeremy y Pattie niegan con la
cabeza de inmediato. Y el doctor vuelve a teclear en su ordenador. -¿Al hablar
con él habéis notado que se lía con las palabras o que se le traba la lengua?
–Jeremy niega con la cabeza, pero Pattie se queda pensativa y el doctor la
mira. Después de unos segundos Pattie contesta.
-Él
nunca tuvo problemas a la hora de hablar, pero en esta semana sí que he notado
que se le traba la lengua. –El doctor escribe en su ordenador y vuelve a
centrar su mirada en las personas sentadas en frente suya.
-¿Habéis
visto si ha tenido problemas para manejar cosas pequeñas? No se… ¿Cómo
abrocharse un botón o para coger algo? –Los padres de Justin niegan con la
cabeza. –Y última pregunta, ¿habéis visto alguna otra anomalía? Cómo por
ejemplo ¿confundir el uso o función de los objetos?
-No sé
doctor. –Responde Pattie.
Pattie siente como los ojos le escuecen y
las lágrimas luchan por salir, solo el hecho de pensar que su hijo podría tener
un tumor cerebral hace que el mundo se le venga encuma.
-Doctor
digame que mi hijo no tiene un tumor cerebral por favor. –Dice Pattie
desesperada.
-No…
-El doctor no sabe que responder, ni siquiera el mismo sabe a ciencia sierta
que le ocurre a Justin, no hasta tener el resultado de las pruebas. –Créeme que
ni yo lo sé, podría ser solo cansancio como les dije antes. Hasta que no le
hagamos pruebas no podría decirle señora Mallette. –Pattie está destrozada y
tiene miedo por su hijo. Lo único que puede hacer en este momento es rezar por
él, rezar para que solo sea un simple cansancio. –Buno señores, voy a
realizarle la resonancia a su hijo y poder salir de dudas. Les voy a pedir que
por favor no salgan de aquí. –Jeremy y Pattie asienten con la cabeza y el
doctor sale por la puerta.
………………………………………………………………
La enfermera Sarah y Justin llegan hasta
una puerta, Justin mira la placa de la puerta donde pone ``Sala de
Resonancias´´ y suspira. La enfermera abre la puerta y ambos entran a lo que
resulta ser un pasillo pequeño con dos puertas una en frente de otra y dos
pequeñas perchas. Una de las perchas contiene una bata de hospital.
-Bien
Justin, te voy a pedir que mientras yo entro ahí, -dice señalando la puerta de
la derecha. –tú te quites todo lo que llevas puesto y te pongas la bata que
está colgada en la percha. Necesito que te lo quites todo, ropa, ropa interior,
pendientes, cadenas, pulseras, ¿entendido?
Este asiente con la cabeza y la enfermera
desaparece por la puerta de la derecha. Justin se queda solo en aquel lugar, el
miedo lo está matando por dentro. Empieza a hacer lo que la enfermera le ha
pedido y cuando termina se sienta en un pequeño banco y la espera.
A los pocos minutos, que para él han sido
horas, la enfermera sale y le pide que entre. Una vez dentro Justin se queda
observándolo todo, paredes completamente blancas con algunos ordenadores y una
máquina redonda con una especie de camilla.
-Bien
Justin, te voy a pedir que te tumbes aquí. –Le dice la enfermera señalando la
camilla, Justin sin decir nada se tiende. La enfermera se acerca a él y lo
ayuda. –Tranquilo, todo va a salir bien ¿vale? –Le dice la enfermera mientras
acaricia su brazo para reconfortarlo y Justin asiente. –Mira, -le dice
señalando a una gran cristalera que deja ver otra sala detrás de esta. – ¿ves
esa gran cristalera? Voy a ir para allá, el doctor debe estar al llegar y voy a
prepararlo todo ¿vale? Quedate aquí tumbado ¿vale? –Justin vuelve a asentir y
la doctora entra en la otra sala.
Minutos después el doctor entra en la
sala donde la enfermera ya lo ha preparado todo. La sala contiene muchos
ordenadores y objetos científicos útiles para hacer la resonancia.
-Doctor
Salazar, ya lo he preparado todo para la resonancia.
-Gracias.
–El doctor se acerca a los ordenadores y se sienta frente la pantalla para ver
si todo está en orden. Justin está cada vez más nervioso. La enfermera se
sienta junto al doctor.
Después de chequear que todo está en
orden el doctor se levanta de su silla y se dirige a la pared, justo en la
esquina derecha de la cristalera que deja ver la habitación en donde está
Justin.
-Hola
Justin, soy el doctor Salazar, mira hacia la cristalera. –Justin obedece y mira por el ventanal, el
doctor le saluda con la mano y Justin sonríe. -¿Cómo estás? –Pregunta el
doctor.
-Asustado.
–Responde Justin en un hilo de voz.
-Lo
entiendo. Justin, necesito que te estés completamente quieto, vamos a meterte
en esa máquina frente a la que estás tumbado y no te puedes mover. –Justin mira
hacia detrás para mirar la máquina por dentro y se pone un poco más nervioso al
recordando su claustrofobia. –No vamos a tardar mucho, sé que eres
claustrofóbico, así que solo cierra los ojos y no te muevas. –Finaliza el
doctor. Justin asiente y se pone derecho cerrando los ojos, el doctor vuelve a
su sitio tras ver a Justin completamente inmóvil y pulsa un botón que hace que
la camilla en la que está tumbado Justin se mueva y que este se sobresalte pero
inmediatamente se relaja y se queda quieto.
En las pantallas de ordenador que el
doctor y la enfermera tienen delante aparecen imágenes del interior de la
cabeza de Justin. El doctor empieza a estudiar todas las imágenes y la
enfermera también las observa, mientras tanto Justin sigue allí, inmóvil, pero
cada vez más nervioso e inquieto.
Cuando por fin han conseguido estudiar
todo el cerebro de Justin el doctor pulsa un botón del teclado de su ordenador
y la camilla en la que Justin está tumbado sale del gran tubo blanco, Justin se
incorpora en la camilla una vez fuera y respira hondo.
-Sarah,
necesito una analítica completa de este chaval. Y la necesito para ya.
-Está
bien doctor. –Ambos se levantan, el doctor se acerca otra vez al lugar de antes
para hablar con Justin, y Sarah se dirige a la puerta.
-Sarah,
-La llama el doctor antes de que ésta salga por la puerta. –Di en el
laboratorio que las pruebas las pidió el director del hospital, yo después
ajustaré cuentas con mi cuñado.
-Está
bien doctor. –Agrega la enfermera en un hilo de voz y después sale de allí.
-Justin,
-llama el doctor después de pulsar el botón. –hemos acabado, Sarah estará
contigo en unos segundos.
El doctor saca una copia de las imágenes
vistas anteriormente y sale de la sala para dirigirse a la consulta en la que
están Pattie y Jeremy. La enfermera entra en la habitación donde está Justin y
se acerca a él.
-Justin,
vas a salir a ponerte todas tus cosas mientras yo ordeno aquí ¿de acuerdo?
Tenemos que ir a sacarte sangre.
-Está
bien. –Responde Justin sin ganas de hablar mientras se dirige a la puerta.
–Enfermera, -La llama Justin. –habéis encontrado algo en mi cabeza ¿verdad? Es
por eso que me tienen que sacar sangre ¿no?
-No lo
sé Justin. Yo esas cosas no las entiendo, soy enfermera y solo cumplo órdenes
del doctor. –Justin asiente resignado y sale de la habitación, pero en su
interior siente que algo no va bien.
………………………………………………………………
Pattie y Jeremy siguen en la consulta,
nerviosos y ansiosos por la espera, todo esto les supera, aunque Jeremy se vea
más fuerte. Pattie no deja de llorar por su hijo mientras Jeremy la consuela.
Ella siente que algo no va bien. -¿Por qué tardan tanto? –Pregunta Pattie. –Me
estoy desesperando.
-Tranquila
Pattie. –La reconforta Jeremy mientras se acerca a ella y la abraza. –Todo va a
estar bien.
En
ese momento el doctor Salazar entra por la puerta de la consulta y se dirige a
su asiento, Pattie y Jeremy lo observan impacientes por saber lo que sucede.
El doctor le da vueltas y vueltas a su
cabeza para intentar buscar la forma de hablar con Pattie y Jeremy. Del sobre
que anteriormente llevaba en su mano saca una especie de foto pero de un
cerebro.
-Bueno,
-Dice el doctor en un suspiro. –creo que debemos hablar.
El doctor se queda en silencio y los
padres de Justin se desesperan cada vez más. Por otro lado Justin sigue con los
análisis.
…………………………………………………..
-Ya
doctor hable de una vez. –Dice Pattie
desesperada. El doctor la mira a los ojos y suspira.
-No sé
cómo deciros esto señores, hicimos una resonancia y… en… -Se queda callado, no
sabe cómo decirlo. –Yo ya lo sospechaba señora, -mira a Pattie con pena. –los
síntomas que Justin ha padecido estos días y lo que he podido apreciar en la
resonancia.
Pattie apoya los codos en las piernas y
aguanta la cabeza entre las manos. Sabe lo que viene ahora y está asustada. No
puede ser que su hijo… tan joven, ella no lo quiere aceptar.
-Ya
doctor, -Se desespera Jeremy. –digalo de una vez por favor, no de más rodeos,
se lo suplico.
-Señor
Bieber, su hijo… Su hijo ti… Hemos encontrado un tumor cerebral en la cabeza de
su hijo.
Los sollozos de Pattie son ahora notorios
en la sala, a Jeremy se le escapan muchas lágrimas. No pueden creer lo que
acaban de escuchar, es tan joven.
La habitación se queda en silencio,
ninguno de los tres habla, los sollozos de Pattie se escuchan por la consulta y
Jeremy la abraza para tranquilizarla, pero no hay nada en este mundo que pueda
tranquilizar a Pattie, no tras la noticia que le acaban de dar. No puede ser
que su pequeño, el niño de sus ojos, su único hijo tenga un tumor. ¿Y si lo
llega a perder? ¿Qué pasará si Justin llega a morir?
………………………………………………………………
Chicas
lo sé… Es un capítulo demasiado triste, yo dije que las cosas se ponían feas.
Necesitaba escribirlo de esta forma, necesitaba hacer algo diferente y con
mucho dolor se me ocurrió esto. No me gusta dar adelantos pero todo se va a
solucionar, solo os pido que por favor no abandonéis la novela pls. Sé que esto
os duele, pero juro que a mí también. No va a pasar nada, lo juro, yo amo a
Justin y jamás dejaría que le pasara nada, pero juro que quería hacer algo
diferente.
He estado buscando información sobre la
enfermedad y me he esforzado en este capítulo, y tambien me voy a esforzar en
los siguientes, solo espero que lo hayáis sentido tanto como yo.
Os quiero mucho de verdad, y creedme
cuando os digo que me ha costado mucho escribir este capítulo.
Un beso y espero que me apoyéis y no
dejéis la novela.
Necesito que me comentéis en mi twitter @sandrita_MrsBiebs Necesito saber de
ustedes, que sentiis después de este capítulo, necesito saber, insúltenme si
quieren, mátenme en la distancia, pero necesito saber como estáis.
Y otra vez, perdon por tardar tanto.
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