domingo, 15 de junio de 2014

En el ♥ no se manda (Capitulo 32)

Capítulo 32
      
      Antes que nada:

      Tengo que decir que este capitulo no lo he escrito yo sola, me han ayudado. @NoviaDlInfierno es la chica que me ha ayudado. Y yo se lo agradezco mucho. Creo que a partir de ahora mi historia la vamos a escribir entre ella y yo, por que si os digo la verdad la cosa se pone fea y me cuesta más escribir.

      Deciros que me costó la vida escribir este capítulo y ahora veréis por qué.

      Sé que me vais a querer asesinar después de leer este capítulo. Sólo os pido que confiéis en mí y que no abandonéis la novela por favor.
      
      Quería haberlo hecho más lárgo, pero lo hemos dejado así para que quieran leer más.

      Después de leer el capítulo os pediría que por favor leyerais lo que dice abajo, es importante.
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|Narrador|

      Las 7 de la mañana, el despertador de Justin suena fuerte, despertándolo tanto a él como a su madre que dormía plácidamente en la habitación de enfrente.

      Pattie se levanta y con el rostro cansado se dirige a la habitación de su hijo. Toca dos veces en la puerta y la abre de par en par, encontrando a Justin aún revuelto entre las sábanas.

-Justin, despierta. –Dice su madre con voz ronca.

-Ya estoy despierto. –Contesta Justin mientras se estira en la cama.

-Pues levántate ya y dúchate, que en media hora viene tu padre a recogernos.

-Sí mamá. –Justin suspira con fuerza y Pattie sale de su habitación.

      Se levanta de la cama, se sienta y piensa, piensa en todo lo sucedido hasta ahora. A pesar de que estos días atrás no ha sentido ningún dolor de cabeza, es solo gracias a las pastillas que le receto Edward, el médico de la enfermería del instituto. Tiene miedo, ya que en estos últimos días ha tenido nauseas, ganas de vomitar e incluso a veces se ha mareado y hasta ha sentido que le faltaba el equilibrio.

-¿Todavía no te has vestido? –Pattie vuelve a entrar en la habitación, encontrándolo sentado en la cama y pensativo. –En 20 minutos tu padre estará abajo con el coche, date prisa.

      Justin asiente y se levanta, Pattie sale de la habitación de nuevo y él se acerca al ropero. Abre uno de los cajones y coge su ropa interior,unos boxers y unos calcetines para poder ponerse sus supras negras. Del armario coge unos pantalones vaqueros que combina con una blusa de tirantes blanca y una sudadera negra.

      Entra en el baño y se quita toda la ropa, quedandose completamente desnudo en esa habitación donde solo están él y el agua de la ducha, que cae por su cuerpo como una cascada y logra calmarlo un poco.

      Diez minutos después sale del baño ya vestido, con sus vaqueros de esa forma tan caracteristica que solo él sabe llevar, una camisa de tirantes blanca que marca cada uno de sus trabajados músculos y unas supras negras. Se acerca a su cama y coge de esta la sudadera negra que había tirado minutos atrás. Se la pone y se acerca a la mesita de noche, donde recoge su móvil (celular) y sus llaves del Ferrari, que aunque no las va a necesitar hoy, tiene el presentimiento de que debe llevarlas encima.

      Sale de su habitación y, lo más rápido que puede, baja las escaleras. En la planta de abajo se encuentra Pattie en la entrada, esperándolo para salir directos por la puerta.

-Tu padre me llamó, dijo que mejor nos veíamos en el hospital. –dice Pattie una vez fuera de casa.

      Llegan hasta el Ferrari y entran, el camino al hospital se hace eterno y hasta incómodo debido al silencio que reina entre ambos.

-¿Estás bien? –Pregunta Pattie preocupada una vez que Justin estaciona el Ferrari frente a la puerta de hospital, donde su padre, Jeremy, los está esperando.

-Tengo miedo mamá. –Confiesa Justin en un susurro. Pattie abraza a su hijo fuertemente tratando de carmarlo-¿Y si es algo grave?

-No pienses en eso mi amor. Pase lo que pase yo estoy aquí, de acuerdo. –Justin asiente y ambos se separan de su abrazo. –Vamos, tu padre nos espera.

      Los dos salen de Ferrari, Justin se guarda las llaves en el bolsillo del pantalón y ambos caminan hacia la puerta. Una vez allí Jeremy se acerca a Justin y lo abraza.

-Tranquilo ¿sí? –Le susurra. Ambos se separan y Justin asiente a su padre, para después mostrarles a los dos una sonrisa fingida, porque por dentro siente que algo no va bien.

-Vamos allá. –Se dice Justin así mismo mientras suspira y los tres se adentran en el hospital.

      Se acercan al mostrador de recepción y Justin saca de unos de sus bolsillos traseros del pantalón la cita que le dio hace unos días el médico del instituto y se la entrega a la recepcionista, esta mete unos datos en su ordenador y después les indica el lugar al que tienen que ir.

      Una vez allí una enfermera joven sale por la puerta y les pide a Justin y sus padres que pasen dentro. La enfermera se sienta en una silla al lado de una persona con una bata blanca detrás de un escritorio, y este señala tres sillas justo enfrente, en las que se sientan Justin con sus padres.

      El hombre de la bata blanca coge un sobre de la mesa, lo abre y saca unos papeles, les echa un vistazo y cuando acaba levanta su cabeza.

-Hola, ¿supongo que usted es Justin Bieber? –Dice mientras le tiende la mano, este asiente y lo saluda con un apretón de manos. –Soy el doctor Salazar.

-Encantado doctor, -Responde Justin. –ellos son mis padres, Pattie Malette y Jeremy Bieber. -Ambos se saludan.

      -Bueno. –Comienza el doctor después de soltar un suspiro. –En su expediente, - señala los papeles encima de su escritorio. –dice que ha estado sintiendo fuertes dolores de cabeza y mareos muy fuertes. ¿Es eso cierto Justin? –Pregunta.

-Sí doctor. -Responde Justin.

-Bueno, ¿podría decirme exactamente por donde le dolía la cabeza? –Vuelve a preguntar el doctor. Justin se lleva su mano a la parte trasera de su cabeza y le muestra al doctor la zona por la que le dolía una semana atrás. La enfermera apunta cosas en el ordenador mientras el doctor pregunta y Justin responde. –Está bien, te voy a hacer una pregunta y necesito que me respondas con la verdad. ¿Ha sentido algo más aparte de mareos y fuertes dolores de cabeza?

-¿Algo como qué? –Pregunta Justin extrañado.

-Algo como ganas de vomitar o nauseas.

      Justin empieza a preocuparse cada vez más, eso es exactamente lo que él ha estado sintiendo en esta semana atrás.

-Sí. –Responde Justin con un hilo de voz.

-¿Has sentido inestabilidad? –Vuelve a preguntar el doctor. –Digo, ¿alguna vez has sentido que perdías el equilibrio y te has tenido que agarrar a algo para no caerte? –Justin se queda pensativo por unos segundos, pero lo recuerda perfectamente.

-Ayer… cuan…cuando salí de mi coche -Se queda callado unos segundos y coge una gran bocanada de aire. –Ayer cuando salí de mi coche tuve que agarrarme a él porque las piernas me fallaron.

      El doctor se empieza a relaciona conceptos pero intenta no mostrar ninguna emoción en su rostro para no preocupar a nadie hasta estar seguro de que sus suposiciones son ciertas.

-Está bien. –El doctor toma aire mientras que Pattie y Jeremy lo miran preocupados. –Haber, estos síntomas pueden ser debida al cansancio, al insomnio o inculuso al estrés o la falta de sueño. Pero… -Se queda callado.

-¿Pero qué doctor? –Pregunta Jeremy desesperado.

-Pero también cabe otra posibilidad. Vamos a realizarle una resonancia para descartar un posible tumor.

      Justin queda en shock, no puede creer lo que ha dicho el doctor. Ruega a dios que que este no lleve razón y que todo sea un simple error, sus padres miran al doctor incrédulos y Pattie se lleva una mano a la boca, están asustados pero no tanto como Justin.
-Sarah, necesito que lleves al señor Justin a la sala de resonancias.


-Sí doctor. –La enfermera se levanta y se acerca a Justin. –Acompáñeme por favor. -Justin se levanta de la silla con dificultad y sigue a la enfermera, ambos salen de la consulta bajo la atenta mirada de Jeremy, Pattie y el doctor Salazar.

-Antes que nada necesito aceros unas preguntas. –Dice el doctor captando la atención de Jeremy y Pattie.

-Usted dirá doctor. –Dice Jeremy.

-Bien, necesito que penséis mucho la respuesta a cada pregunta. –Jeremy frunce el ceño. El doctor se coloca delante de su ordenador y después mira a Jeremy y Pattie. –Bueno, ¿habéis notado en esta última semana algún cambio en Justin? Quiero decir, ¿cambios emocionales bruscos? Por ejemplo, ¿si de un momento a otro ha pasado de la felicidad a la tristeza? –Los padres de Justin se quedan pensativos por unos segundos y al final contestan con un movimiento negativo de cabeza. -¿Estáis seguros? –Pregunta otra vez el doctor, y estos asienten. –Bien, -El doctor escribe algo en su ordenador y después vuelve a preguntar. -¿En algún momento ha perdido la conciencia? –Jeremy y Pattie niegan con la cabeza de inmediato. Y el doctor vuelve a teclear en su ordenador. -¿Al hablar con él habéis notado que se lía con las palabras o que se le traba la lengua? –Jeremy niega con la cabeza, pero Pattie se queda pensativa y el doctor la mira. Después de unos segundos Pattie contesta.

-Él nunca tuvo problemas a la hora de hablar, pero en esta semana sí que he notado que se le traba la lengua. –El doctor escribe en su ordenador y vuelve a centrar su mirada en las personas sentadas en frente suya.

-¿Habéis visto si ha tenido problemas para manejar cosas pequeñas? No se… ¿Cómo abrocharse un botón o para coger algo? –Los padres de Justin niegan con la cabeza. –Y última pregunta, ¿habéis visto alguna otra anomalía? Cómo por ejemplo ¿confundir el uso o función de los objetos?

-No sé doctor. –Responde Pattie.

      Pattie siente como los ojos le escuecen y las lágrimas luchan por salir, solo el hecho de pensar que su hijo podría tener un tumor cerebral hace que el mundo se le venga encuma.

-Doctor digame que mi hijo no tiene un tumor cerebral por favor. –Dice Pattie desesperada.

-No… -El doctor no sabe que responder, ni siquiera el mismo sabe a ciencia sierta que le ocurre a Justin, no hasta tener el resultado de las pruebas. –Créeme que ni yo lo sé, podría ser solo cansancio como les dije antes. Hasta que no le hagamos pruebas no podría decirle señora Mallette. –Pattie está destrozada y tiene miedo por su hijo. Lo único que puede hacer en este momento es rezar por él, rezar para que solo sea un simple cansancio. –Buno señores, voy a realizarle la resonancia a su hijo y poder salir de dudas. Les voy a pedir que por favor no salgan de aquí. –Jeremy y Pattie asienten con la cabeza y el doctor sale por la puerta.
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      La enfermera Sarah y Justin llegan hasta una puerta, Justin mira la placa de la puerta donde pone ``Sala de Resonancias´´ y suspira. La enfermera abre la puerta y ambos entran a lo que resulta ser un pasillo pequeño con dos puertas una en frente de otra y dos pequeñas perchas. Una de las perchas contiene una bata de hospital.

-Bien Justin, te voy a pedir que mientras yo entro ahí, -dice señalando la puerta de la derecha. –tú te quites todo lo que llevas puesto y te pongas la bata que está colgada en la percha. Necesito que te lo quites todo, ropa, ropa interior, pendientes, cadenas, pulseras, ¿entendido?

      Este asiente con la cabeza y la enfermera desaparece por la puerta de la derecha. Justin se queda solo en aquel lugar, el miedo lo está matando por dentro. Empieza a hacer lo que la enfermera le ha pedido y cuando termina se sienta en un pequeño banco y la espera.

      A los pocos minutos, que para él han sido horas, la enfermera sale y le pide que entre. Una vez dentro Justin se queda observándolo todo, paredes completamente blancas con algunos ordenadores y una máquina redonda con una especie de camilla.

-Bien Justin, te voy a pedir que te tumbes aquí. –Le dice la enfermera señalando la camilla, Justin sin decir nada se tiende. La enfermera se acerca a él y lo ayuda. –Tranquilo, todo va a salir bien ¿vale? –Le dice la enfermera mientras acaricia su brazo para reconfortarlo y Justin asiente. –Mira, -le dice señalando a una gran cristalera que deja ver otra sala detrás de esta. – ¿ves esa gran cristalera? Voy a ir para allá, el doctor debe estar al llegar y voy a prepararlo todo ¿vale? Quedate aquí tumbado ¿vale? –Justin vuelve a asentir y la doctora entra en la otra sala.

      Minutos después el doctor entra en la sala donde la enfermera ya lo ha preparado todo. La sala contiene muchos ordenadores y objetos científicos útiles para hacer la resonancia.
-Doctor Salazar, ya lo he preparado todo para la resonancia.


-Gracias. –El doctor se acerca a los ordenadores y se sienta frente la pantalla para ver si todo está en orden. Justin está cada vez más nervioso. La enfermera se sienta junto al doctor.

      Después de chequear que todo está en orden el doctor se levanta de su silla y se dirige a la pared, justo en la esquina derecha de la cristalera que deja ver la habitación en donde está Justin.

-Hola Justin, soy el doctor Salazar, mira hacia la cristalera.  –Justin obedece y mira por el ventanal, el doctor le saluda con la mano y Justin sonríe. -¿Cómo estás? –Pregunta el doctor.

-Asustado. –Responde Justin en un hilo de voz.

-Lo entiendo. Justin, necesito que te estés completamente quieto, vamos a meterte en esa máquina frente a la que estás tumbado y no te puedes mover. –Justin mira hacia detrás para mirar la máquina por dentro y se pone un poco más nervioso al recordando su claustrofobia. –No vamos a tardar mucho, sé que eres claustrofóbico, así que solo cierra los ojos y no te muevas. –Finaliza el doctor. Justin asiente y se pone derecho cerrando los ojos, el doctor vuelve a su sitio tras ver a Justin completamente inmóvil y pulsa un botón que hace que la camilla en la que está tumbado Justin se mueva y que este se sobresalte pero inmediatamente se relaja y se queda quieto.

      En las pantallas de ordenador que el doctor y la enfermera tienen delante aparecen imágenes del interior de la cabeza de Justin. El doctor empieza a estudiar todas las imágenes y la enfermera también las observa, mientras tanto Justin sigue allí, inmóvil, pero cada vez más nervioso e inquieto.

      Cuando por fin han conseguido estudiar todo el cerebro de Justin el doctor pulsa un botón del teclado de su ordenador y la camilla en la que Justin está tumbado sale del gran tubo blanco, Justin se incorpora en la camilla una vez fuera y respira hondo.

-Sarah, necesito una analítica completa de este chaval. Y la necesito para ya.

-Está bien doctor. –Ambos se levantan, el doctor se acerca otra vez al lugar de antes para hablar con Justin, y Sarah se dirige a la puerta.

-Sarah, -La llama el doctor antes de que ésta salga por la puerta. –Di en el laboratorio que las pruebas las pidió el director del hospital, yo después ajustaré cuentas con mi cuñado.

-Está bien doctor. –Agrega la enfermera en un hilo de voz y después sale de allí.

-Justin, -llama el doctor después de pulsar el botón. –hemos acabado, Sarah estará contigo en unos segundos.

      El doctor saca una copia de las imágenes vistas anteriormente y sale de la sala para dirigirse a la consulta en la que están Pattie y Jeremy. La enfermera entra en la habitación donde está Justin y se acerca a él.

-Justin, vas a salir a ponerte todas tus cosas mientras yo ordeno aquí ¿de acuerdo? Tenemos que ir a sacarte sangre.

-Está bien. –Responde Justin sin ganas de hablar mientras se dirige a la puerta. –Enfermera, -La llama Justin. –habéis encontrado algo en mi cabeza ¿verdad? Es por eso que me tienen que sacar sangre ¿no?

-No lo sé Justin. Yo esas cosas no las entiendo, soy enfermera y solo cumplo órdenes del doctor. –Justin asiente resignado y sale de la habitación, pero en su interior siente que algo no va bien.
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      Pattie y Jeremy siguen en la consulta, nerviosos y ansiosos por la espera, todo esto les supera, aunque Jeremy se vea más fuerte. Pattie no deja de llorar por su hijo mientras Jeremy la consuela. Ella siente que algo no va bien. -¿Por qué tardan tanto? –Pregunta Pattie. –Me estoy desesperando.

-Tranquila Pattie. –La reconforta Jeremy mientras se acerca a ella y la abraza. –Todo va a estar bien.

      En ese momento el doctor Salazar entra por la puerta de la consulta y se dirige a su asiento, Pattie y Jeremy lo observan impacientes por saber lo que sucede.

      El doctor le da vueltas y vueltas a su cabeza para intentar buscar la forma de hablar con Pattie y Jeremy. Del sobre que anteriormente llevaba en su mano saca una especie de foto pero de un cerebro.

-Bueno, -Dice el doctor en un suspiro. –creo que debemos hablar.

      El doctor se queda en silencio y los padres de Justin se desesperan cada vez más. Por otro lado Justin sigue con los análisis.
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-Ya doctor hable de una vez. –Dice Pattie  desesperada. El doctor la mira a los ojos y suspira.

-No sé cómo deciros esto señores, hicimos una resonancia y… en… -Se queda callado, no sabe cómo decirlo. –Yo ya lo sospechaba señora, -mira a Pattie con pena. –los síntomas que Justin ha padecido estos días y lo que he podido apreciar en la resonancia.

      Pattie apoya los codos en las piernas y aguanta la cabeza entre las manos. Sabe lo que viene ahora y está asustada. No puede ser que su hijo… tan joven, ella no lo quiere aceptar.

-Ya doctor, -Se desespera Jeremy. –digalo de una vez por favor, no de más rodeos, se lo suplico.

-Señor Bieber, su hijo… Su hijo ti… Hemos encontrado un tumor cerebral en la cabeza de su hijo.

      Los sollozos de Pattie son ahora notorios en la sala, a Jeremy se le escapan muchas lágrimas. No pueden creer lo que acaban de escuchar, es tan joven.

      La habitación se queda en silencio, ninguno de los tres habla, los sollozos de Pattie se escuchan por la consulta y Jeremy la abraza para tranquilizarla, pero no hay nada en este mundo que pueda tranquilizar a Pattie, no tras la noticia que le acaban de dar. No puede ser que su pequeño, el niño de sus ojos, su único hijo tenga un tumor. ¿Y si lo llega a perder? ¿Qué pasará si Justin llega a morir?


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      Chicas lo sé… Es un capítulo demasiado triste, yo dije que las cosas se ponían feas. Necesitaba escribirlo de esta forma, necesitaba hacer algo diferente y con mucho dolor se me ocurrió esto. No me gusta dar adelantos pero todo se va a solucionar, solo os pido que por favor no abandonéis la novela pls. Sé que esto os duele, pero juro que a mí también. No va a pasar nada, lo juro, yo amo a Justin y jamás dejaría que le pasara nada, pero juro que quería hacer algo diferente.

      He estado buscando información sobre la enfermedad y me he esforzado en este capítulo, y tambien me voy a esforzar en los siguientes, solo espero que lo hayáis sentido tanto como yo. 

      Os quiero mucho de verdad, y creedme cuando os digo que me ha costado mucho escribir este capítulo.

      Un beso y espero que me apoyéis y no dejéis la novela.

      Necesito que me comentéis en mi twitter @sandrita_MrsBiebs Necesito saber de ustedes, que sentiis después de este capítulo, necesito saber, insúltenme si quieren, mátenme en la distancia, pero necesito saber como estáis.

      Y otra vez, perdon por tardar tanto.



 

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