viernes, 28 de marzo de 2014

En el ♥ no se manda (Capitulo 17)



ESTE CAPITULO SE LO DEDICO A @consutorres PORQUE ME PREGUNTÓ QUE POR QUE TARDABA TANTO EN SUBIR CAP Y ME  DIJO QUE DESEABA QUE SUBIERA EL SIGUIENTE CAPITULO. Muchas gracias :)
Después del capítulo os explico el por qué he tardado tanto en subir :)

CAPITULO 17
|Narra ____|

      Después de casi dos horas en coche llegamos a nuestro destino, son las 5 y media de la tarde y estoy cansada de estar sentada en el coche. Justin y yo salimos del Ferrari y él se reúne rápidamente conmigo a mi lado.

      No tengo palabras para lo que estoy viendo, estoy impresionada y mis ojos se abren como platos, tanto que casi se salen de mis órbitas. Todo esto es hermoso. Justin me ha traído a una casa campo. Pero no es una casa campo cualquiera. Esta es mucho más hermosa que todas esas casas de campo que veo en las películas. Un inmenso campo verde y con flores de todos los colores rodean una hermosa y gigantesca casa hecha de piedra. Un caminito de piedra nos conduce hasta la casa. Un bosque gigantesco se puede ver detrás de la casa. Con árboles gigantescos y verdes.

-¿Te gusta bonita? –Me pregunta Justin agarrando mi mano. Lo miro directamente a los ojos. No puedo ocultar mi asombro, todo esto es demasiado, no sé cómo expresar lo que siento. Nunca antes había estado en un sitio como este. Podría quedarme aquí para siempre y olvidarme de todo lo que pasa a mí alrededor. Olvidarme de mis problemas, de mi padre biológico, de todo. Y simplemente quedarme aquí para siempre, con este hombre que hace que mis entrañas se revolucionen. 

-¿Qué si me gusta dices? –Consigo decir por fin. –Esto es… -me quedo en silencio un momento intentando encontrar las palabras adecuadas… –Justin me podría quedar aquí toda la vida y olvidarme de todo lo demás. 

 -¿De todo? –Me dice Justin con su voz dulce y divertida intentando parecer serio ante su pregunta, pero no puede impedir sonreír, su sonrisa es tímida y a la vez coqueta. 

      Una sonrisa estúpida se dibuja en mí rostro y creo que hasta me ruborizo. Agacho la mirada y mi sonrisa es aún más grande. Después de unos segundos levanto mi mirada mirándolo nuevamente a los ojos. Me está sonriendo con esa sonrisa suya que me quita el sentido, enseñándome esos dientes blancos y perfectos. 

-Idiota. –Le suelto sonriendo, a lo que él no puede aguantarse y ríe a carcajadas. En ese momento una necesidad de abrazarlo me recorrió el cuerpo, un abrazo de añoranza como si hiciera años que no lo veo, un abrazo de amor quizás. Me lanzo hacia él abrazándolo. Un abrazo intenso y fuerte que el corresponde. Justin deja de reír y pone sus brazos rodeándome por mi cintura, mientras mis brazos rodean su cuello y mis manos acarician sus cabellos. 
–Gracias. –Le susurro en su oído sin dejar de abrazarlo.

-De nada bonita. –Su voz suena calmada y serena, dulce como siempre. 

      Sin dejar de abrazarme, Justin me da un dulce y mojado beso en mi cuello. Un beso que hace que me estremezca por dentro. Después me da otro pero esta vez fue dejando dulces besos por mi cuello hasta llegar a mi mejilla. Una vez en mi mejilla sus brazos que estaban rodeando mi cintura fueron subiendo hasta mi cabeza mientras dejaba suaves besos por mi mejilla en dirección a mis labios. Sus brazos a mí alrededor y sus manos tocando mi cabello. Mi estómago se revoluciona, un montón de mariposas revolotean por él. Justin sigue con su camino de besos dulces, hasta que llega a la esquina de mi boca donde deposita un beso, y luego un casto pero dulce beso en mis labios. 

      Justin se aleja y sus manos vuelven otra vez a mi cintura, mis brazos se desenredan de su cuello y los coloco encima de los suyos mientras nos miramos a los ojos. Logro ver un brillo de deseo en sus ojos, el mismo brillo que creo que tengo yo en mis ojos, deseo tanto besarlo y poder sentirlo a mi lado. 

      Poco a poco Justin se acerca a mis labios, cada vez está más cerca, puedo ver como Justin pasa su lengua por sus labios, mojándolos con su saliva y no puedo impedirme a mí misma hacer lo mismo. Pocos centímetros quedan para que nuestros labios se junten en uno. Puedo notar su aliento en mi boca, un aliento glorioso. Cada vez se acerca más hasta hundirnos en un beso apasionado y deseado. Su lengua pide acceso a mi boca y se la concedo. Justin recorre cada centímetro de mi boca con su lengua, después nuestras lenguas luchan por el poder, pero mi lengua se rinde ante él, un gemido tímido se escapa de mi boca, y Justin sonríe en mis labios. 

      Mis brazos suben por los suyos acariciándolos con mis manos hasta volver a su cuello y rodearlo, Justin me abraza por la cintura con ternura acercándome más a él y haciendo nuestro beso más intenso si eso era posible.

|Narra Justin|

      Han pasado 2 quizás 3 minutos y nuestros pulmones nos exigen oxígeno. Separo mis labios de los de ____ y le sonrío con ternura, y ella me devuelve la sonrisa. 

-Ven, -Agarro su mano derecha con mis manos. –te voy a enseñar la casa. 

      Planto un casto beso en sus labios con ternura y después con su mano derecha agarrada empiezo a correr con ella siguiéndome hasta la entrada de la casa. Una vez allí le suelto la mano y abro la puerta con mis llaves.

-Entra. -Le digo sonriendo mientras le sujeto la puerta de entrada. Una vez dentro cierro la puerta y le agarro de la cintura mientras ella le echa un vistazo a la casa. –Esta va a ser nuestra guarida hasta mañana en la tarde. 

      La miro para saber su expresión en el momento en el que le confieso que vamos a estar aquí hasta mañana. Está sorprendida y me mira con incredibilidad, le sonrío con ternura sabiendo en lo que está pensando.

-Ven, te explico mientras te enseño la casa.

4 horas antes.

|Narra Ryan|

-Chicos me largo. –Justin se levantó de su cama y se dirigió a la puerta de salida. Había quedado con ____ para estudiar. Pero creo que después de la tremenda declaración que nos hizo Justin anoche le va a ser imposible concentrarse en las matemáticas.

-¿Ya? ¿Tan pronto? ¿Tantas ganas de aprender matemáticas tienes? –Dijo Chaz con ironía.

-Idiota son las 11 y no me queda de otra nada más que aprenderme el maldito tema de mates 
si quiero aprobar este curso. –Le soltó Justin con tono duro intentando hacernos creer que estaba enfadado.

      Chaz y yo empezamos a reír a carcajadas y Justin se dirigió a la puerta después de agarrar sus cosas. Antes de salir por la puerta Justin se dio la vuelta y volvió a mirarnos.

-Chicos, -Dijo caminando hasta nosotros. –necesito que me ayudéis en una cosa. 

      Me quedé mirando a Justin con el ceño fruncido y después miré a Chaz que estaba de la misma forma que yo. Después Chaz me miró y ambos nos encogimos de hombros.

-Tú dirás bro. –Dije volviendo mi mirada a Justin, que se sentó en la cama frente a Chaz y a mí.

-¿Os acordáis de la casa de campo que tengo a unas pocas horas de aquí? –Chaz y yo asentimos con la cabeza. –Necesito que valláis ahora mismo y la preparéis, quiero llevar allí a ____ para darle una sorpresa.

      Un momento, ¿Justin quería darle una sorpresa a una chica? ¿Y para ello quería llevarla a su casa campo donde nunca ha llevado a ninguna otra chica? No me lo puedo creer, ahora si me queda claro que Justin está súper pillado con ____. Esa chica lo ha hechizado. 

-¿Estás seguro bro? –Le pregunto indeciso en si hacer la pregunta o no.

-Si Ryan, quiero estar a solas con ella hasta mañana. 

-¿Hasta mañana? –Saltó Chaz impresionado. 

-Sí, ¿Qué tiene de malo? –Dijo Justin extrañado.

-Justin, ¿estás bien? –Me acerco hasta Justin. -¿Tienes fiebre o algo? –Le dije tocando su frente.

-¿Pero qué os pasa? –Bruscamente Justin aparta mi mano de su frente y nos mira a los dos expectante. 

-Nada Justin, al que le pasa algo es a ti. –Empieza a decir Chaz. –Nunca llevaste a nadie a esa casa Justin, ni siquiera a una chica. Solo nosotros dos y porque somos tus amigos. Esa casa guarda tus mejores momentos de pequeño. Tú mismo nos lo dijiste la primera vez que fuimos juntos hace un año.

-Sí, ya lo sé. Pero ella es diferente, quiero llevarla a ese lugar. Yo sé que ella es distinta y la quiero. Y no la quiero solo para un rato como me pasa con Jessica o cualquier otra con la que he estado. 

-¡Hay Bieber! –Me levanto de mi cama y me siento al lado de él en su cama. –Te nos has enamorado y bastante. ¿Qué ha hecho esa chica contigo bro? –Le digo colocando mi mano en su hombro.

-No sé, no sé lo que ella ha hecho conmigo, lo que sí sé es que cada vez que estoy con ella todo lo demás se me olvida. Se me olvida la pelea con mi padre estas navidades para que estudie. Incluso se me olvidan las otras chicas. Cuando estoy con ella lo único que quiero es estar con ella y ya está, no pienso en el sexo ni nada. Sólo en ella, y por eso quiero llevarla allí, quiero que ella y yo podamos estar a solas y que estos dos días sean increíbles para los dos. –Me separo de Justin y me vuelvo a sentar en mi cama frente a él. Su mirada está perdida, pensando en ella, me encanta ver a Justin de este modo. Miro a Chaz que me está mirando y le sonrío. Luego vuelvo a poner mi atención en Justin.

-Se supone que esto va a ser una sorpresa para ella ¿no? –Le pregunto a Justin sacándolo de sus pensamientos. Justin asiente con su cabeza. –O sea, que no le vas a decir nada hasta que no estéis en la casa campo, ¿verdad? –Justin vuelve a asentir con su cabeza. –Y se supone que hasta mañana no volveréis ¿no? –Justin me vuelve a asentir por tercera vez. 
–Entonces, ¿qué vas a hacer con las cosas de ____? –Justin me mira con el ceño fruncido. –Digo, porque supongo que ella necesitará una ropa para cambiarse mañana, otra para dormir esta noche, para asearse y todas esas cosas que necesitan las chicas.

-Eso… -Justin se queda pensando por un instante. –Eso es otra cosa que quería pediros. Necesito que les pidáis ayuda a las amigas de ____ y que en la maletita que está bajo mi cama metáis algo de ropa para mí, mi cepillo de dientes y todas esas cosas.

-Hablas de Estefanía y la feto ¿verdad? –Justin asiente con la cabeza y luego se levanta de su cama mirando el reloj y entregándonos unas llaves que supongo que serán de la casa de campo.

-Entonces, ¿me hacéis ese favor chicos? –Chaz y yo asentimos con la cabeza y Justin sale por la puerta de la habitación dejándonos a Chaz y a mí solos.

-Todo sea por Justin bro. –Le digo a Chaz y él asiente con la cabeza. –Vamos. 

      Ambos salimos de nuestra habitación en dirección a la habitación de las chicas. Una vez allí Chaz golpea la puerta suavemente con sus nudillos y Estefanía nos abre la puerta.

-Chicos, -Estefanía frunce el ceño extrañada por nuestra visita. -¿qué hacéis aquí? 

-Tenemos que hablar con vosotras. –Le digo a Estefanía. Ella saca su cabeza y echa un vistazo a los lados para asegurarse de que el vigilante no esté por ningún lado. Después se aparta y nos deja pasar a su habitación. Brenda está en su escritorio supongo que haciendo la tarea o estudiando para el examen del lunes. En otro escritorio hay un libro y un cuaderno, supongo que será de Estefanía. 

-Vosotros diréis chicos. –Dirijo mi mirada hasta Brenda que se da la vuelta dejando de hacer lo que sea que estaba haciendo. Nuestras miradas se encuentran por unas décimas de segundos y luego ella aparta su mirada de mí y mira a Estefanía, que la está mirando con el ceño fruncido. El silencio nos invade a los cuatro, y decido romperlo.

-Necesitamos que nos ayudéis en una cosa.

-Está bien, -Estefanía arrastra su silla hasta colocarla al lado de Brenda, después se sienta. –sentarse aquí. –Dice dando palmaditas con su mano en la cama que está frente a ellas. Chaz y yo nos sentamos de inmediato. Otra vez el silencio incómodo, nosotros nos quedamos mirándolas a ellas y ellas a nosotros. –Bueno, vamos a estar así toda la mañana. –Rompe el silencio Estefanía. –Decidnos ¿qué favor necesitáis de nosotras dos?

-Eh… sí. –Le digo algo nervioso. Me quedo callado un momento pensando en el resumen que voy a darles a las chicas. –Haber, Justin quiere darle una sorpresa a ____. –Las chicas abren los ojos sorprendidas. -No sé si sabréis pero al parecer Justin está súper pillado con ____. ¡Que se nos ha enamorado vamos! –Le digo irónico, a lo que ellas empiezan a reír. 

-Está bien, -Dice Estefanía parando de reír. -¿de qué va esa sorpresa y para qué nos necesitáis?

-Haber, -Dice está vez Chaz. –Justin tiene una casa de campo a tres horas de aquí, y quiere llevársela allí hasta mañana. Nos ha pedido a nosotros que lo ayudemos a prepararlo todo. Tenemos que guardar en una maleta ropa cómoda para que duerman allí esta noche y ropa para mañana. Además de sus cosas para asearse como el cepillo de dientes y todas esas cosas. 

-Sí, -Sigo hablando yo. –y necesitamos que vosotras preparéis todas esas cosas para ____ y que nos acompañéis a la casa de campo para poner aquello en orden. Justin solo nos pidió que nos ayudarais a preparar la ropa de ____, pero pensé que unas chicas se organizarían mejor que nosotros.

-Mmmm… Interesante. – Dijo Estefanía sonriendo. -¿Y se supone que la sorpresa es una casa campo? Pues vaya sorpresa más aburrida.

-No creo que la sorpresa sea la casa de campo, -Las chicas fruncen el ceño sin entender. –supongo que la sorpresa es lo que hay detrás de esa casa de campo. –Las chicas están aún más sorprendidas. –No preguntéis porque no lo sabemos, solo hemos estado allí una vez con Justin, detrás de esa casa hay un gran bosque. –Las chicas parecen más extrañadas, y me miran con cara de explicación. –Lo que pasa es que detrás de ese bosque hay algo, pero no sabemos qué, Justin no nos ha querido decir nada.

-A vale, ahora entiendo. –Dice Estefanía satisfecha con mi explicación.

-Os vamos a ayudar. -Dijo Brenda muy amable.

-¿De verdad? –Pregunté entusiasmado. La verdad es que no sé porque estoy tan entusiasmado, esta sorpresa no es para mí. Las chicas asintieron con la cabeza. –Estupendo pues en media hora nos vemos en la entrada antes tenemos que ir a comprar algo para que puedan comer hasta mañana.

      Inmediatamente Chaz y yo salimos de la habitación de las chicas para ir a la nuestra a preparar la maleta para Justin mientras ellas preparaban la de ____. Media hora después nos encontramos con las chicas en la entrada dónde habíamos quedado. Metí las maletas en el maletero de mi coche y después los cuatro entramos dentro de él. Yo conduciendo, Chaz de copiloto y las chicas detrás.

      Decidimos ir al supermercado que quedaba cerca del instituto para comprar algo de comida. Y nos decidimos por comprar hamburguesas para la noche y pasta para mañana, ya que hemos decidido ir a un restaurante que Justin frecuentaba cuando era pequeño con sus padres para reservarles una mesa. También les hemos comprado unas galletas para la merienda y algo para el desayuno.

      De camino a la casa de campo paramos en el restaurante a reservar una mesa para dos, las chicas se quedaron impresionadas con el restaurante y no era para menos. Cualquier persona se quedaría con la boca abierta si viera este restaurante espectacular.
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      Llevamos dos horas de camino, hemos llegado al pueblo dónde Justin tiene su campo, pero desde el pueblo hasta el campo hay como unos 10 minutos de camino en coche.

-Oye Ryan, -Escucho decir a Estefanía. -¿y si paramos en ese video club y alquilamos unas películas de amor para que las vean esta noche? –Mire a Estefanía por el espejo retrovisor extrañado.

-¿Tú crees? –Le pregunto inseguro.

-Sí.

-Está bien. –Digo resignado.

      Aparco el coche en un lado y les doy algo de dinero a las chicas para que vayan a alquilar unas películas, Chaz y yo nos quedamos en el coche. 10 minutos más tarde las chicas regresan con una bolsa que contiene las películas y otra que contienen chuches. 

      Así volvemos a coger nuestro camino y 10 minutos más tarde llegamos a la casa de campo. 

-Esto es impresionante chicos. –Dice Brenda impresionada. La miro y sus ojos brillan como nunca. Se ve más… no sé, más hermosa. Sacudo mi cabeza de mis pensamientos y los cuatro nos adentramos en la casa, las chicas suben a la parte de arriba a preparar las habitaciones mientras nosotros nos quedamos preparando la planta baja. Chaz y yo salimos fuera a preparar la leña por si Justin quiere encender la chimenea.
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      Una hora más tarde ya está todo preparado, y gracias a las manos de las chicas todo ha quedado impresionante. Justin debe estar a punto de salir del instituto con ____, y no queremos encontrárnoslos, así que decidimos largarnos de allí.

-Yo creo que esto le va a encantar a ____. Estoy segura de ello. –Oigo decir a Brenda. Los cuatro volvemos a entrar al coche para encaminarnos al instituto, pero antes de encender el motor del coche saco mi móvil para llamar a Justin. Y cuando estoy a punto de dar al botón de llamar  una llamada entrante de Justin me aparece en la pantalla, con lo que le doy a aceptar llamada.

LLAMADA TELEFÓNICA. 

-Bro, ¿está todo listo? –Me pregunta Justin detrás del teléfono.

-Sí, todo listo, bro. –Le respondo. -¿Me dijiste que volvíais mañana no? –Pregunto.

-Sí, mañana.

-Ok, por cierto, hemos comprado comida pero para este medio día no hemos comprado nada. 

-¿Por qué?

-Porque hemos reservado una mesa en el restaurante al que ibas con tus padres de pequeño. Ese que queda cerca del instituto, como a una media hora. Justin, otra cosa, espero que no te importe pero le hemos pedido a las amigas de ____ que nos acompañen a Chaz y a mí porque pensamos que ellas podrían organizarse mejor que nosotros.

-Vale, no te preocupes.

-Hemos comprado también unas chuches y alquilado unas películas por si queréis verlas esta noche. Mañana en la mañana las llevas al video club que está en el pueblo. ¿Sabes que video club es? –Pregunto.

-Sí.

-Bueno bro, nos vemos mañana, que la paséis muy bien.

-Venga, gracias bro. 

-De nada, ya sabes, por los amigos lo que sea Justin. Adiós.

-Adiós.

      Después de eso la llamada se termina y arranco el coche. –Nos ha dado las gracias por todo. –Les digo a mis compañeros, y después de eso pongo el coche en camino al instituto, ya que nos quedan tres horas de camino por delante.

      Todo está en silencio de camino al instituto, y Chaz habla asustándonos a todos.
-Mierda, y si nosotros tenemos las laves de la casa de campo como van a entrar Justin y ____. 

-Joder Chaz. –Le digo en un tono duro. –Que nos has asustado con tu tono. –Le digo mientras le doy un puñetazo en su brazo. Chaz se lo frota con su otra mano y empieza a reír a carcajadas. Cuando por fin para de reír le digo. –Justin tiene otra copia de las llaves de la casa de campo imbécil. –Le digo con ``cariño´´. Después de eso todo el camino hasta el instituto se hace en silencio.
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 IMPORTANTE: Chicas, necesito que después de leer este capítulo me mandéis un mensaje directo para decirme que os avise para el siguiente capítulo. Solo pido eso por favor. Es que si no después no sé a quién tengo que avisar. Por esta vez he buscado en mis tweets a las mismas personas que avise la última vez, pero de verdad que os pediría que me mandarais un mensaje directo. Solo para decirme que os avise nada más. Si queréis mencionarme para comentarme también os lo agradezco pero después os agradecería aún más el mensaje directo jeje xD.
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Bueno ahora sí, os voy a explicar por qué he tardado tanto en subir capítulo. Lo qué ha pasado es que se me escacharró el cargador de mi portátil y he estado sin portátil durante un mes más o menos, entonces para escribir le pedí a mi hermano mayor que me dejara su ordenador. Al tener que compartir ordenador pues podía utilizarlo menos, pero también ha influido que este capítulo ha sido más largo y tenía que pensar más en cómo poner las cosas, y cuando me daba cuenta ya era la hora en la que le tocaba el ordenador a mi hermano :P
Pero por suerte esta mañana ya me han traído el nuevo cargador y ya puedo volver a utilizar mi portátil.

Ya solo me queda deciros que muchas gracias a las que leéis mi novela y gracias por estar ahí en cada capítulo J Un beso para todas y os quierooo <3.

Sé que me vais a llamar pesada, pero insisto, mensajes directos por favor.

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